México, 7 de enero.- La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la relación entre México y Estados Unidos no cambiará, pese al contexto político, a lo sucedido en Venezuela y los nuevos planteamientos en Washington.
Señaló que su gobierno mantendrá la misma ruta: cooperación, coordinación y respeto mutuo, sin renunciar a los principios de soberanía y no intervención.
Al responder a un cuestionamiento sobre las nuevas condiciones geopolíticas y los discursos que plantean el control de territorios y recursos por razones de “seguridad nacional” en Estados Unidos, la mandataria fue enfática en señalar que la política exterior mexicana seguirá la misma línea.
“Vamos a seguir como hasta ahora, de manera muy responsable, con los principios que tenemos, defendiendo nuestra soberanía y al mismo tiempo haciendo lo que consideramos que es mejor para el pueblo de México y para la nación, en la coordinación y la cooperación, mientras defendemos los principios, es decir, hay cosas que no son negociables…”, afirmó.
Subrayó que México es vecino y socio comercial de Estados Unidos y que, por ello, la relación bilateral debe conducirse con seriedad y estabilidad, sin giros abruptos ni rupturas.
“Tenemos muy claros nuestros objetivos. Hay que ser muy responsables por la relación que tenemos: somos vecinos y socios comerciales”, dijo.
Sheinbaum indicó que se mantendrán los mecanismos de cooperación existentes en materia de comercio y seguridad, incluidos los acuerdos actuales, siempre dentro del marco del respeto a la soberanía nacional.
Remarcó que hay principios que no son negociables, pero ello no implica modificar la relación bilateral:
“Hay cosas que no son negociables, pero responsablemente hacemos lo que el pueblo de México me eligió para hacer: proteger a nuestro pueblo, a la nación y seguir con el desarrollo y la transformación.”
La presidenta reiteró que, aunque la relación con Estados Unidos continuará sin cambios, México mantendrá su postura de rechazo a cualquier intento de injerencia.
Recordó que se han rechazado propuestas para que el Ejército estadounidense ingrese a México:
“Nos han propuesto muchas veces que entre el Ejército de Estados Unidos a México y todas las veces hemos dicho que no. Cada quien debe actuar en su territorio.”
Subrayó que esta postura no implica confrontación, sino claridad en los límites.





