México, 11 de enero.- La senadora por el Estado de México, Mariela Gutiérrez Escalante, anunció que propondrá a los gobiernos de las entidades federativas endurecer las sanciones contra automovilistas que alteren o invisibilicen las placas vehiculares, una práctica que —advirtió— se ha vuelto recurrente para evadir infracciones de tránsito y, en casos más graves, facilitar la comisión de delitos.
La legisladora mexiquense explicó que su propuesta contempla ajustes a los reglamentos de tránsito locales, e incluso llevar estas conductas al ámbito del Código Penal, al considerar que la alteración deliberada de las matrículas vehiculares atenta contra el orden público y la seguridad.
Recordó que, aunque la normatividad vigente establece que las placas deben permanecer totalmente visibles y sin obstrucciones, persiste la práctica de hacerlas ilegibles mediante diversos métodos.
“Debemos sancionar la invisibilización del control de los autos. No basta con que esté previsto en la norma, es necesario reforzar su cumplimiento”, subrayó.
Gutiérrez Escalante indicó que esta problemática se presenta de manera significativa en al menos tres zonas metropolitanas del país: Monterrey, Guadalajara y el Valle de México, donde el crecimiento del parque vehicular y el uso de tecnologías de detección han evidenciado el fenómeno.
Aclaró que la iniciativa no busca criminalizar a los conductores, sino fortalecer el orden público.
“En un Estado de Derecho, la libertad de tránsito está sujeta a la plena identificación de quienes participan en ella para garantizar la convivencia armónica. La alteración de placas permite la opacidad ante la ley, algo que ninguna sociedad moderna puede tolerar frente a los retos actuales de seguridad”, afirmó la también secretaria de la Mesa Directiva del Senado.
La senadora puntualizó que en años recientes se ha detectado un incremento de conductas orientadas a evadir la responsabilidad civil y la acción de la justicia mediante la alteración física de las matrículas vehiculares.
Estas prácticas, explicó, incluyen obstrucción física de las placas, uso de micas y calcomanías, despintado o lijado de números y letras, así como la aplicación de pintura reflejante para evitar su lectura por cámaras.
Enfatizó que estas acciones no son omisiones negligentes, sino actos deliberados para generar anonimato, lo que permite desde evadir fotomultas hasta facilitar la huida tras la comisión de delitos de alto impacto, como robos, secuestros o atropellamientos.
Por ello, sostuvo que la falta de plena identificación vehicular trasciende la seguridad vial y se inserta en el ámbito de la seguridad pública, ya que con frecuencia los vehículos involucrados cuentan con reporte de robo o presentan matrículas alteradas.
Como ejemplo, detalló que en la zona metropolitana de Guadalajara, durante el primer semestre de 2025, se realizaron más de 7 mil apercibimientos a conductores debido a que las cámaras de vialidad no lograban leer la nomenclatura ni las letras de las placas.
“Esto va más allá del portaplacas; es un problema nacional, especialmente en las zonas metropolitanas”, advirtió.
En el caso de Nuevo León y su zona metropolitana de Monterrey, señaló que la situación se agrava por la falta de renovación de placas y el intento deliberado de evitar la detección por parte de las autoridades.
Finalmente, Gutiérrez Escalante reconoció los esfuerzos del gobierno de la Ciudad de México para combatir la invisibilidad de placas, donde en algunos operativos se ha logrado ubicar y sancionar hasta 100 vehículos por día, lo que —dijo— evidencia la gravedad y magnitud del problema.











