Sheinbaum cierra la puerta al intervencionismo y reafirma la soberanía de México ante Estados Unidos

México, 13 de enero.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó de manera contundente cualquier intento de injerencia o intervención extranjera en México y afirmó que el país es plenamente capaz de resolver sus propios problemas, al tiempo que defendió una política exterior basada en la coordinación y la cooperación internacional, pero sin subordinación, particularmente en la relación con Estados Unidos.

Durante su conferencia de prensa, Sheinbaum respondió a cuestionamientos sobre los discursos que, desde sectores de la oposición, buscan justificar una supuesta necesidad de intervención externa en asuntos internos del país.

La mandataria sostuvo que dichos planteamientos carecen de sustento y responden a intereses políticos que no cuentan con respaldo social.

“Vale la pena ver los periódicos de hoy, porque no supieron ni qué decir quienes no están de acuerdo con nosotros. Esperaban que hubiera un problema para decir que la presidenta no tiene capacidad y que Estados Unidos tiene que intervenir”, señaló.

Sheinbaum subrayó que el intervencionismo extranjero ha dejado profundas heridas en la historia nacional y recordó que la última intervención de Estados Unidos en México derivó en la pérdida de la mitad del territorio nacional.

Asimismo, evocó episodios como la intervención estadounidense de 1914 y la intervención francesa, las cuales —dijo— solo trajeron guerra y desestabilización.

“La historia de México demuestra que las intervenciones extranjeras no dejan nada bueno. México es un país libre, independiente y soberano, y al pueblo de México le ha costado mucho garantizar esa independencia”, enfatizó.

La presidenta aclaró que su gobierno mantiene relaciones diplomáticas, económicas, culturales y educativas con todos los países del mundo, incluida una relación estrecha con Estados Unidos, pero dejó claro que dicha cooperación nunca debe traducirse en subordinación.

“En seguridad y en cualquier tema coordinamos y colaboramos, pero nunca debe haber subordinación. México se comporta como igual con cualquier país del mundo”, afirmó.

Este posicionamiento, explicó, es la base de la política exterior de su administración y seguirá siendo un principio irrenunciable en su gobierno.

Sheinbaum también cuestionó a quienes —dijo— promueven la narrativa de la intervención extranjera por no contar con fuerza interna suficiente.

Sin mencionarlos por nombre, responsabilizó principalmente a la oposición agrupada en el llamado “PRIAN” de recurrir a actores externos para intentar incidir en la vida política del país.

“¿Quiénes buscan la intervención? Quienes no tienen fuerza interna y se sustentan en otros para garantizar su influencia en México”, acusó.

En ese contexto, llamó a revisar las posturas de distintos actores políticos y gobernadores frente a temas internacionales recientes, como la situación en Venezuela, para entender su visión sobre el futuro del país y el desarrollo nacional.

Finalmente, la presidenta recordó que México históricamente ha sido un país solidario y receptor de migraciones forzadas por golpes de Estado y conflictos políticos, desde la Guerra Civil española hasta los procesos autoritarios en Sudamérica y Centroamérica, lo que refuerza —dijo— el valor que el pueblo mexicano otorga a la democracia, la soberanía y la autodeterminación.

“Vamos a seguir insistiendo en recordar la historia y lo que significa la independencia y la soberanía”, concluyó Sheinbaum, al tiempo que expresó confianza en que la relación comercial y diplomática de México con el mundo continuará fortaleciéndose y generando beneficios para las y los mexicanos.