Puebla, 22 de enero.- La presidenta Claudia Sheinbaum, defendió el reconocimiento histórico y cultural de los pueblos originarios y calificó como “atrasada” la visión de la derecha española que aún justifica la Conquista como un acto de civilización, al referirse a la presencia de los reyes de España en el stand de México durante la Feria Internacional de Turismo (FITUR).
Durante su mensaje en Puebla, la mandataria destacó como un símbolo relevante que los monarcas españoles hayan acudido al espacio dedicado a México y a sus pueblos indígenas, al considerar que se trata de un gesto que contrasta con las posturas conservadoras que minimizan la violencia de la Conquista y el valor de las civilizaciones prehispánicas.
Sheinbaum sostuvo que, a nivel internacional, existe un consenso sobre la relevancia histórica de las grandes civilizaciones originarias, muy lejos de la narrativa del siglo XVI que presentaba a los pueblos indígenas como sociedades a civilizar.
Recordó que en el territorio mexicano florecieron culturas extraordinarias, desde la olmeca hasta la mexica, con siglos de avances en astronomía, agricultura y organización comunitaria.
La presidenta subrayó que la conquista española fue un proceso violento que dejó profundas heridas históricas, y puso como ejemplo hechos ocurridos en el actual territorio poblano, como la matanza de Cholula, así como la masacre ordenada por Pedro de Alvarado en el Templo Mayor, durante una celebración religiosa.
Añadió que estos episodios explican la resistencia indígena y la posterior expulsión temporal de los españoles, episodio conocido por la historiografía tradicional como “la Noche Triste”, y que su gobierno ha reivindicado como la “Noche Victoriosa”.
En ese contexto, Sheinbaum insistió en que el reconocimiento de estas culturas y de su resistencia no solo es un acto de justicia histórica, sino una vía para fortalecer el entendimiento entre naciones.
Destacó que México ha impulsado esta visión también en el ámbito internacional, como ocurrió recientemente con la visita de la gobernadora general de Canadá, de origen indígena, quien encabeza un programa nacional de reconciliación con los pueblos originarios.
La mandataria enfatizó además la profunda influencia de las culturas mesoamericanas en la vida cotidiana de Europa, al recordar que productos fundamentales de la gastronomía española, como el jitomate y el chile morrón, tienen su origen en la domesticación agrícola desarrollada en México.
Como parte de esta política de reconocimiento, informó que el gobierno mexicano envió recientemente dos exposiciones a España, a través de la embajada encabezada por Quirino Ordaz: una sobre las grandes civilizaciones que habitaron el territorio mexicano y otra dedicada a las mujeres indígenas.
Ambas muestras, señaló, han tenido una amplia respuesta del público y fueron inauguradas con reconocimientos explícitos por parte del canciller y del ministro de Cultura españoles.
Sheinbaum consideró especialmente significativo que, en ese contexto, los reyes de España hayan acudido a reconocer a los pueblos originarios, al tratarse de un gesto que contribuye a sanar heridas históricas.
Afirmó que cuando una persona o una nación pide perdón por los agravios del pasado, no se debilita, sino que se engrandece.
Recordó que México ha transitado por procesos similares al reconocer y ofrecer disculpas por episodios de persecución y exterminio, como los cometidos contra la población china y contra comunidades indígenas, acciones que —dijo— han permitido avanzar en la reconciliación y la memoria histórica.
Finalmente, la presidenta reiteró que la resistencia de algunos sectores de la derecha española a esta visión refleja un rezago ideológico, y sostuvo que el reconocimiento de los pueblos originarios es un paso indispensable para construir relaciones más justas, respetuosas y profundas entre los pueblos de México y España.









