México, 27 de enero.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que la captura de Ryan Wedding, exatleta olímpico vinculado al Cártel de Sinaloa, haya sido resultado de un operativo encubierto del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en territorio mexicano, y defendió que el caso se dio conforme a los mecanismos de cooperación internacional y al respeto de la soberanía nacional.
Durante su conferencia, la mandataria fue cuestionada por versiones encontradas sobre la detención del exdeportista, luego de que el director del FBI asegurara que agentes estadounidenses realizaron el arresto y que incluso él supervisó personalmente la acción, lo que contrastaría con la información difundida por la Embajada de Estados Unidos en México y con la postura oficial del gobierno mexicano.
Sheinbaum evitó confrontarse directamente con el funcionario estadounidense y subrayó que la información recibida por las autoridades mexicanas indica que Wedding se entregó de manera voluntaria.
“No voy a entrar en polémica con el director del FBI, ni queremos que esto se convierta en una disputa”, señaló, al insistir en que la versión oficial es la que fue comunicada por las autoridades estadounidenses en México y publicada por su embajada.
La presidenta explicó que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Gabinete de Seguridad sí realizaban operativos para localizar a Wedding, en atención a solicitudes formales de Estados Unidos, pero negó que se tratara de acciones conjuntas o de un despliegue unilateral de agentes extranjeros.
“Que fueron operativos con alguna autoridad de Estados Unidos, eso no”, puntualizó.
Frente a la posibilidad de que agentes estadounidenses hubieran actuado sin informar a México, Sheinbaum lo descartó tajantemente y recordó que la Ley de Seguridad Nacional obliga a cualquier agente extranjero a reportar sus actividades a las autoridades mexicanas.
“No tenemos conocimiento de que hayan hecho algo distinto a lo que informan permanentemente”, afirmó.
La jefa del Ejecutivo federal enmarcó el caso dentro de los protocolos habituales de cooperación internacional, como las fichas rojas de Interpol y las solicitudes de apoyo para detenciones de personas con órdenes de aprehensión en otros países.
Detalló que, en casos similares, fuerzas federales mexicanas han detenido a objetivos prioritarios del FBI y los han entregado posteriormente a Estados Unidos, conforme a los acuerdos vigentes.
Sheinbaum subrayó que México actuó con transparencia y que no hay razones para dudar de la versión del embajador estadounidense ni de la información oficial difundida.
“Nosotros decimos la verdad siempre, no tenemos por qué mentir”, insistió.











