Sheinbaum sepulta al neoliberalismo y blinda la Constitución con reformas de la 4T

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Querétaro, Qro., 5 de febrero.- En el marco del 109 Aniversario de la Promulgación de la Constitución de 1917, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la Cuarta Transformación ha recuperado el sentido social, soberano y popular de la Carta Magna, tras décadas en las que —dijo— el modelo neoliberal debilitó los derechos sociales, privatizó los bienes públicos y normalizó la corrupción.

Desde el Teatro de la República, en Querétaro, acompañada por el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, así como por representantes de los poderes Legislativo y Judicial, integrantes del gabinete federal, gobernadores y mandos de las Fuerzas Armadas, la mandataria sostuvo que México no nació de acuerdos entre élites, sino de insurgencias populares que dieron origen a las distintas constituciones del país.

“La historia de México no es la historia de la obediencia, es la historia de la dignidad”, expresó Sheinbaum al subrayar que la soberanía, la justicia social y la democracia han sido conquistas del pueblo a lo largo de la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana.

Crítica al neoliberalismo y defensa del Estado social
Durante su discurso, la presidenta hizo un balance histórico de las constituciones de 1824, 1857 y 1917, destacando que todas surgieron de movimientos sociales, en contraste con las reformas impulsadas —aseguró— durante 36 años de política neoliberal, las cuales calificó como “antipopulares, entreguistas y contrarias al interés público”.

Sheinbaum acusó que en ese periodo se modificaron artículos constitucionales para privatizar empresas públicas, entregar concesiones en sectores estratégicos como energía y telecomunicaciones, limitar la gratuidad educativa, reducir el salario mínimo y convertir deudas privadas en deuda pública, además de instaurar una democracia simulada mediante fraudes electorales.

“Se quiso convencer al país de que la soberanía era un estorbo y que la patria era una palabra vacía”, afirmó.

En ese contexto, la mandataria defendió las 22 reformas constitucionales y 50 reformas a leyes secundarias aprobadas desde septiembre de 2024, las cuales —dijo— recuperan el espíritu social de la Constitución de 1917. Entre las principales, destacó:

• Reforma al Poder Judicial, que establece la elección directa de jueces, magistrados y ministros, con el objetivo de erradicar el nepotismo y fortalecer la democracia.
• Integración de la Guardia Nacional a la Sedena, con un marco institucional para la seguridad pública.
• Reconocimiento de pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público.
• Reversión de la reforma energética de 2013, devolviendo a Pemex y la CFE su carácter de empresas públicas estratégicas.
• Reconocimiento constitucional de los programas de bienestar.
• Protección de los maíces nativos y prohibición del maíz transgénico.
• Reformas contra el nepotismo y la reelección inmediata.
• Garantía del derecho humano al agua.
• Protección al bienestar animal.

Asimismo, destacó la reforma al artículo 40 constitucional, que prohíbe de manera expresa cualquier intervención o injerencia extranjera que vulnere la soberanía, la integridad territorial o los procesos democráticos del país.

Como uno de los anuncios relevantes, Sheinbaum adelantó que en las próximas semanas se aprobará la semana laboral de 40 horas, cuya implementación será gradual, lo que calificó como un avance histórico en los derechos de las personas trabajadoras.

Al cierre de su mensaje, la presidenta afirmó que México no regresará al régimen de privilegios ni a la corrupción, ni volverá a ser colonia o protectorado de ninguna potencia extranjera.

“México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende”, sentenció, al tiempo que llamó a defender la patria, la soberanía y la justicia social como responsabilidades históricas del presente.

La ceremonia concluyó con el grito de “¡Que viva la Constitución de 1917! ¡Que viva el pueblo de México!”.