México, 12 de febrero.- El presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, acusó que el nombramiento de la embajadora de México en Honduras, Martha Susana Peón Sánchez, podría estar violando la ley, al advertir que presuntamente no cumple con los requisitos establecidos en la Ley del Servicio Exterior Mexicano, particularmente el relativo a no contar con otra nacionalidad distinta a la mexicana por nacimiento.
Ante esta situación, anunció que el PRI presentará un punto de acuerdo en el Senado para exigir que la Secretaría de Relaciones Exteriores explique de manera clara y documentada si el nombramiento de la embajadora de México en Honduras cumple con todos los requisitos legales.
“Queremos documentos, queremos certeza y queremos transparencia”, dijo el dirigente tricolor.
A través de un posicionamiento público, el dirigente priista sostuvo que la legislación es “clarísima” al señalar que para ocupar el cargo de embajadora o embajador se requiere ser mexicano por nacimiento y no tener otra nacionalidad, condición que —afirmó— no es opcional, sino un requisito legal indispensable para representar al Estado mexicano en el extranjero.
Moreno citó una investigación de la periodista Dolia Estévez, en la que se exhiben documentos oficiales que, según señaló, muestran que la propia Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reconoció no haber encontrado constancia de una renuncia formal a otra nacionalidad por parte de la funcionaria en cuestión.
“Son oficios formales, documentos del propio gobierno. No son especulaciones ni versiones”, subrayó el líder del PRI, al enfatizar que se trata de información emanada de la administración federal encabezada por Morena.
El dirigente priista calificó el caso como “gravísimo”, al considerar que evidencia una forma de operar del actual gobierno federal, al que acusó de proteger a sus integrantes aun cuando —dijo— la ley esté de por medio.
“Ajustan las reglas cuando les incomodan y creen que el poder les alcanza para pasar por encima de todo”, afirmó.
Moreno Cárdenas remarcó que la diplomacia mexicana no debe ser tratada como una cuota política ni como un premio entre amigos, sino como una responsabilidad de Estado que exige cumplir estrictamente con la legalidad.
“La representación de México ante el mundo es honor, es responsabilidad y es cumplir la ley sin excusas”, sostuvo.









