México, 16 de febrero.- El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, dio por cerrado de manera definitiva el caso del espacio destinado a servicios de estilismo dentro del Senado, al asegurar que no se destinaron recursos públicos, que no existió irregularidad administrativa y que el tema fue sobredimensionado, desviando la atención de asuntos legislativos prioritarios.
Durante una conferencia, Mier sostuvo que la decisión de cerrar el espacio no fue personal, sino institucional, acordada entre la Mesa Directiva y la Jucopo, con el objetivo de evitar que un asunto menor continuara ocupando la agenda pública del Senado.
“La posición de la Mesa Directiva y de la Junta es que este tema queda cerrado en definitiva”, afirmó.
El legislador lamentó que lo que inicialmente era una nota administrativa se transformara en una controversia mediática, desplazando temas que impactan directamente a millones de trabajadores.
Mier subrayó que el Senado debería ser evaluado por su agenda legislativa, particularmente por reformas como la reducción de la jornada laboral a 40 horas, y no por asuntos accesorios.
De acuerdo con la explicación ofrecida, el espacio consistía únicamente en tres elementos reutilizados de legislaturas anteriores:
• Un sillón
• Un lavacabezas
• Un espejo
El resto de los utensilios pertenecían a la persona que prestaba el servicio, una trabajadora independiente que acudía solo martes y miércoles, días de sesión, y que cobraba directamente a las senadoras que decidían, de forma individual, utilizar el servicio.
“Nadie le pagaba con recursos públicos. Los precios iban desde 100 pesos hasta 500 pesos en el caso de un tinte”, detalló.
Mier enfatizó que la trabajadora fue injustamente señalada, pese a tratarse de una madre de familia que obtenía su ingreso de manera honesta.
El coordinador de Morena precisó que no hubo facturas, ni contratos, ni erogaciones del presupuesto del Senado para la instalación del espacio.
El valor de los tres muebles reutilizados ascendía a 37 mil pesos, conforme a avalúos previos, y tras el cierre fueron reintegrados al almacén institucional.
Además, se solicitó un acta circunstanciada para dejar constancia formal del cierre y dar por concluido el tema.
Cuestionado sobre si él ordenó personalmente el cierre, Mier rechazó esa versión:
“Aquí no hay decisiones personales. Es lo que le conviene a la institución”.
Añadió que el Senado debe enfocarse en reformas de fondo, como la electoral y la legislación secundaria en materia laboral, y adelantó que no volverá a polemizar sobre el asunto.
“Ya quedó explicado, cerrado en definitiva. No voy a dar más respuestas sobre este tema”.











