Washington, 20 de febrero.– La Corte Suprema de los Estados Unidos falló en contra de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a prácticamente todos los socios comerciales del país, al determinar que el mandatario excedió su autoridad constitucional al imponer gravámenes sin aval del Congreso.
En una opinión redactada por el presidente del máximo tribunal, John Roberts, la Corte sostuvo que la Constitución es clara al establecer que corresponde al Poder Legislativo la facultad de crear y recaudar impuestos y aranceles, al citar el texto que señala: “El Congreso tendrá el poder de establecer y recaudar impuestos, aranceles, contribuciones e impuestos especiales”.
El fallo representa un revés significativo para la estrategia comercial de Trump, quien durante su administración aplicó aranceles generalizados bajo el argumento de proteger la industria estadounidense y fortalecer la economía nacional. El exmandatario ha defendido en reiteradas ocasiones que estas medidas hicieron a Estados Unidos “financieramente más fuerte”.
Sin embargo, el tribunal concluyó que la Casa Blanca no logró justificar la existencia de una emergencia equiparable a un conflicto bélico que permitiera al Ejecutivo sortear la separación de poderes prevista en la Constitución.
“Por lo tanto, el Gobierno admite, como debe, que el Presidente no goza de ninguna autoridad inherente para imponer aranceles en tiempos de paz”, escribió Roberts. Añadió que la administración tampoco defendió los aranceles impugnados como un ejercicio de los poderes de guerra del Presidente. “Estados Unidos, después de todo, no está en guerra con todas las naciones del mundo”, puntualizó.
La resolución confirma criterios adoptados previamente por tribunales inferiores, que ya habían determinado que Trump rebasó sus facultades al imponer aranceles sin una autorización explícita del Congreso.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido una postura oficial sobre el fallo.











