Claudia Anaya alerta que reforma electoral restaría poder al INE y favorecería al partido en el gobierno

México, 5 de marzo.- La senadora del PRI, Claudia Anaya, advirtió que la propuesta de reforma electoral impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum podría debilitar la pluralidad política, favorecer al partido gobernante y llevar al país hacia un sistema cercano al bipartidismo, además de restar facultades de fiscalización al Instituto Nacional Electoral al transferirlas a la Unidad de Inteligencia Financiera.

En entrevista, la legisladora señaló que uno de los principales problemas de la iniciativa es que muchos de los mecanismos operativos se dejan para leyes secundarias que aún no existen, lo que, a su juicio, obliga a los legisladores a analizar el proyecto “a ciegas”.

“Es votar a ciegas, porque tradicionalmente los partidos políticos conocen las reformas constitucionales y las leyes secundarias juntas para saber hacia dónde vamos. Acá no sabemos”, afirmó.

Anaya explicó que la propuesta plantea modificar el sistema de asignación de los 200 diputados de representación proporcional en la Cámara de Diputados de México.

Según lo planteado, 100 de ellos se repartirían con base en porcentajes de votación en cada entidad, y no necesariamente por el número total de votos obtenidos, lo que podría generar escenarios en los que un candidato con menos votos absolutos obtenga una curul por tener un mayor porcentaje relativo de participación.

Además, dijo que la fórmula contempla considerar cuotas para grupos como mujeres, comunidades indígenas, personas con discapacidad y diversidad sexual, lo que podría alterar aún más el orden de asignación.

“Se va a ir recorriendo la lista para cumplir cuotas, por lo que no necesariamente entrará quien tenga mayor votación porcentual”, explicó.

Los otros 100 diputados plurinominales se elegirían mediante listas por circunscripción, en las que los ciudadanos tendrían que marcar directamente nombres en la boleta, lo que, según la senadora, podría derivar en prácticas como la “acordeoniza” o en votaciones al azar debido a la gran cantidad de candidatos.

La legisladora también alertó que la eliminación de la lista nacional de representación proporcional en la Senado podría reducir la presencia de partidos pequeños y concentrar el poder en las dos principales fuerzas políticas.

De acuerdo con su análisis, en la mayoría de los estados los primeros lugares los obtienen Morena y el PAN, por lo que el nuevo esquema dejaría fuera a otras fuerzas.

Según explicó, sin los escaños plurinominales nacionales, partidos como el PRI, Movimiento Ciudadano o fuerzas menores podrían quedar con representaciones mínimas o incluso desaparecer como grupos parlamentarios propios.

Otro de los puntos que consideró más delicados es el cambio en el esquema de fiscalización de los partidos.

Actualmente esa tarea corresponde al Instituto Nacional Electoral, un organismo autónomo. Sin embargo, la reforma plantea que el eje de la fiscalización sea la Unidad de Inteligencia Financiera, que forma parte del gobierno federal.

“Sería el gobierno auditando a los partidos. El INE quedaría subordinado a la UIF en materia de fiscalización”, señaló.

Para Anaya, esto implica restar autonomía al árbitro electoral y dar mayor control al gobierno sobre los partidos políticos.

La iniciativa también contempla una reducción de 25% en el financiamiento público a los partidos políticos.

Aunque la medida podría parecer equitativa, la senadora sostuvo que en la práctica afectaría más a las fuerzas pequeñas, mientras que el partido en el poder mantendría una ventaja estructural.

Explicó que Morena es actualmente el instituto político que más recursos recibe —alrededor de 4 mil millones de pesos en procesos electorales—, por lo que una reducción generalizada impactaría con mayor severidad a los partidos con menor presupuesto.

Además, advirtió que la propuesta elimina los tiempos de comunicación política de los partidos en radio y televisión, lo que limitaría la posibilidad de las fuerzas menores de difundir sus plataformas.

“Le quitas a los chiquitos la posibilidad de comunicarse con la gente, mientras que el gobierno mantiene sus espacios de comunicación”, afirmó.

La senadora también expresó reservas sobre la propuesta de ampliar consultas ciudadanas vinculantes a nivel municipal.

A su juicio, muchos municipios del país carecen de recursos suficientes para cumplir los resultados de ese tipo de ejercicios.

“Hay municipios que apenas pueden pagar la nómina o recoger la basura. Pensar que todos podrán cumplir consultas vinculantes es una visión utópica”, señaló.

Finalmente, Anaya consideró que los partidos aliados del oficialismo podrían resultar perjudicados por la reforma, por lo que dudó que respalden la iniciativa sin conocer su reglamentación completa.

“Si votan ahorita, votarían de buena fe y a ciegas, porque la reglamentación no la estamos viendo”, dijo.

La legisladora concluyó que la reforma, en su estado actual, es inequitativa y afecta la pluralidad política, al concentrar ventajas en el partido gobernante y reducir las oportunidades de representación para fuerzas minoritarias.