Miami, 17 de marzo.- La selección de Venezuela se coronó como la mejor del mundo al imponerse a Estados Unidos 3-2 en el Clásico Mundial de Béisbol, gracias a un doble decisivo de Eugenio Suárez en la novena entrada que rompió el empate y selló su primer título en la historia del torneo.
El camino hacia la victoria comenzó con las anotaciones de Salvador Pérez en la tercera entrada y Wilyer Abreu en la cuarta, este último con un jonrón que puso en ventaja a los venezolanos.
Aunque Bryce Harper logró igualar el marcador con un jonrón de dos carreras en la octava, Venezuela respondió de inmediato ante un estadio lleno de aficionados venezolanos, logrando su segundo triunfo consecutivo sobre Estados Unidos en finales de Clásico Mundial, tras la derrota de 2023 ante Japón por 2-3.
Los lanzadores venezolanos, encabezados por Eduardo Rodríguez, desplegaron un rendimiento casi perfecto. Su bullpen mantuvo a raya a figuras estadounidenses como Aaron Judge, Bryce Harper y Bobby Witt Jr., limitando a la novena estadounidense a solo tres hits y un avance a la primera base.
Por su parte, los lanzadores de EE.UU. concedieron seis hits, aunque cada uno generaba emoción entre la multitud en el LoanDepot Park, que por momentos parecía trasladarse a Caracas.
A pesar de ser su primera final en la historia del torneo, Venezuela mostró experiencia y determinación desde el primer lanzamiento, cuando Ronald Acuña Jr. conectó un hit que marcó el inicio del dominio venezolano.
La ventaja se consolidó en la tercera entrada con Salvador Pérez, impulsado por un globo de sacrificio de Maikel Pérez, desatando la euforia de la afición. Posteriormente, Wilyer Abreu amplió la ventaja con su jonrón.
El relevo venezolano, compuesto por Eduard Bazardo y José Buttó, mantuvo la presión sobre la ofensiva estadounidense, mientras que la hinchada no cesaba de animar con gritos de “¡ponche, ponche!” cada vez que la cuenta alcanzaba dos strikes.
El empate estadounidense llegó en la octava con el jonrón de Bryce Harper ante Andrés Machado, llevando el partido a un dramático cierre.
Fue entonces cuando Luis Arráez alcanzó base por bolas, seguido de Javier Sanoja, quien robó la segunda base y permitió que el doble de Suárez definiera el juego. Daniel Palencia cerró con ponches claves a Kyle Schwarber, Gunnar Henderson y Roman Anthony para sellar la victoria y el título.
Venezuela culminó el torneo con un récord de seis victorias y una sola derrota, frente a República Dominicana en la fase de grupos. En su camino al campeonato, superó a Japón en cuartos de final (8-5) y a Italia en semifinales (4-2).











