México, 18 de marzo.- El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, endureció el tono contra el llamado “Plan B” electoral al asegurar que su partido no sólo votará en contra, sino que no teme que la presidenta Claudia Sheinbaumaparezca en la boleta en 2027 a través de la figura de revocación de mandato.
“Y nosotros en Acción Nacional lo dejamos claro, quiere la presidenta estar en las boletas en el 2027, adelante. Acción Nacional ni se asusta, ni se angustia, ni se va a quejar al respecto, al contrario, insistimos, están desde el gobierno federal haciendo quizá el peor cálculo que hayan hecho antes”, afirmó, al considerar que la eventual participación de la mandataria en ese ejercicio podría convertirse en una medición real del respaldo ciudadano a su gobierno.
El PAN colocó como eje de su posicionamiento un desafío político abierto: si el oficialismo busca utilizar la revocación de mandato como plataforma, la oposición está dispuesta a confrontarlo en las urnas.
Romero sostuvo que el gobierno federal estaría cometiendo “un mal cálculo” al impulsar cambios que permitirían a la presidenta promover su propia revocación, pues —dijo— eso abriría la puerta a que “medio país” exprese su rechazo en un proceso con mayor participación que ejercicios anteriores.
El líder panista reiteró que la reforma desvirtúa el espíritu de la revocación de mandato al convertirla, según su visión, en una herramienta de autopromoción desde el poder.
Criticó que la iniciativa permita a la titular del Ejecutivo hacer campaña para ese ejercicio, mientras —acusó— se limitaría la participación de la oposición.
“¿Qué tipo de democracia es aquella donde sólo puede hablar una voz?”, cuestionó.
Acompañado por el senador Ricardo Anaya, el dirigente panista insistió en que la reforma evade el problema central de la democracia mexicana: la presunta intervención del crimen organizado en elecciones.
Anaya planteó que cualquier partido que reciba recursos ilícitos debería perder el registro, al tiempo que acusó que el oficialismo se niega a incluir ese tema en la reforma.
Romero dejó claro que su partido rechazará el “Plan B”, aunque presentará propuestas alternas, como sanciones a partidos vinculados con el crimen organizado, cambios en el mecanismo de sustitución presidencial y la inclusión de la revocación de mandato para gobernadores.











