Sheinbaum acusa injerencismo de EEUU y exige trato “entre iguales” en la relación bilateral

México, 4 de mayo.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la soberanía de México frente a lo que calificó como episodios históricos y recientes de “injerencismo” por parte de Estados Unidos, al tiempo que cuestionó el financiamiento de agencias estadounidenses a organizaciones civiles mexicanas y criticó la narrativa de actores políticos y mediáticos que, dijo, buscan “deslegitimar” a su gobierno.

El posicionamiento ocurrió en respuesta a cuestionamientos sobre el papel de la Embajada de Estados Unidos en México en el financiamiento de organizaciones como Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), así como señalamientos sobre presuntas operaciones de agencias estadounidenses en territorio nacional y recientes solicitudes de detención con fines de extradición de ciudadanos mexicanos.

El eje del discurso presidencial fue la defensa de la soberanía nacional y la afirmación de que la relación bilateral con Estados Unidos ha estado marcada históricamente por episodios de intervención directa o indirecta.

Sheinbaum sostuvo que la política exterior mexicana debe regirse por tres principios:

verdad, justicia y soberanía, reiterando que México debe relacionarse con Estados Unidos “como iguales, sin subordinación”.

En ese marco, afirmó que existen antecedentes de cooperación desigual e injerencia, y citó episodios como la operación “Rápido y Furioso”, el financiamiento de rescates financieros en crisis pasadas y acuerdos de cooperación en seguridad.

Uno de los puntos más sensibles del posicionamiento fue la referencia al financiamiento de organizaciones civiles mexicanas por parte de actores estadounidenses, particularmente el caso de MCCI.

Aunque no presentó nuevas pruebas, la presidenta retomó el debate político sobre el papel de estas organizaciones, a las que sectores oficialistas han señalado como actores de oposición con financiamiento extranjero.

En su narrativa, estas organizaciones forman parte de un entramado de “poderes fácticos” que han influido en la vida pública del país, particularmente en procesos políticos recientes.

Sheinbaum también aludió a presuntas operaciones de agencias estadounidenses en territorio mexicano, en el contexto de cooperación bilateral en seguridad y extradición de personas vinculadas al crimen organizado.

Si bien no ofreció detalles ni confirmó casos específicos, sostuvo que México debe revisar si existe un trato equitativo en la relación bilateral, especialmente en materia de seguridad, migración y justicia.

En otro punto, la mandataria abordó la reciente solicitud de detención con fines de extradición de ciudadanos mexicanos por parte de una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

De acuerdo con su explicación, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Fiscalía General de la República han solicitado mayor información y pruebas sobre la urgencia del procedimiento, subrayando la necesidad de respetar el debido proceso.

La presidenta también vinculó las críticas actuales con lo que calificó como campañas de desinformación contra su gobierno y el movimiento de la Cuarta Transformación.

En su intervención, recurrió a referencias históricas para ilustrar la relación entre México y Estados Unidos, desde el siglo XIX hasta gobiernos recientes, insistiendo en que el país debe evitar cualquier forma de subordinación política o económica.