México, 3 de junio.- En una de sus intervenciones públicas más extensas desde que dejó la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador salió en defensa de la mandataria Claudia Sheinbaum frente a las recientes presiones del gobierno de Estados Unidos y aseguró que detrás de las acusaciones y medidas impulsadas desde Washington existe una estrategia política para debilitar a Morena y fortalecer a la oposición mexicana.
En una carta fechada este 3 de junio en su residencia de Palenque, Chiapas, el exmandatario sostuvo que la ofensiva estadounidense contra México, bajo los argumentos del combate a la migración y al narcotráfico, responde en realidad a intereses políticos y electorales, tanto en Estados Unidos como en territorio mexicano.
López Obrador afirmó que algunos funcionarios estadounidenses buscan construir condiciones para el regreso de un gobierno mexicano “entreguista, corrupto, mafioso y cruel”, al que calificó como más vulnerable a los intereses intervencionistas de Washington.
“El propósito es debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México”, sostuvo el exjefe del Ejecutivo, quien además acusó a sectores políticos de Estados Unidos de utilizar una estrategia basada en la repetición constante de acusaciones contra México para obtener beneficios electorales rumbo a los próximos comicios estadounidenses.
Sin embargo, el aspecto central de su pronunciamiento fue la reflexión sobre la transformación que, a su juicio, ha experimentado el presidente Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca.
López Obrador recordó que durante su administración mantuvo una relación de diálogo con Trump que permitió resolver diversos conflictos bilaterales sin llegar a una confrontación abierta.
Citó como ejemplo la negociación que evitó la imposición de aranceles por motivos migratorios, la firma del tratado comercial de Norteamérica, el respeto a la política energética mexicana y la cooperación durante la pandemia de COVID-19.
Asimismo, reveló que en distintas ocasiones Trump le consultó temas relacionados con seguridad y combate al narcotráfico.
Entre ellos destacó una conversación en la que, según relató, el entonces presidente estadounidense le preguntó si era conveniente catalogar a los narcotraficantes como terroristas.
De acuerdo con López Obrador, él le recomendó no avanzar en esa ruta debido a las implicaciones jurídicas y políticas que tendría, y aseguró que Trump inicialmente aceptó ese planteamiento.
No obstante, lamentó que posteriormente cambiara de posición, lo que, afirmó, ha abierto la puerta a acciones extraterritoriales que consideró violatorias de los derechos humanos.
El exmandatario también recordó el caso del general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional, cuya detención en Estados Unidos en 2020 derivó en una negociación bilateral para que el expediente fuera trasladado a México.
Según López Obrador, aquel episodio evidenció intentos de agencias estadounidenses por influir sobre instituciones estratégicas mexicanas.
A lo largo del documento, López Obrador expresó sorpresa por el cambio de actitud de Trump respecto a México y descartó que éste obedezca exclusivamente a las nuevas circunstancias políticas.
Por el contrario, atribuyó el endurecimiento del mandatario estadounidense a la influencia de asesores a quienes calificó de “inexpertos, resentidos y fanáticos”.
En contraste, destacó la actuación de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien describió como una gobernante “eficiente, responsable, prudente y respetuosa”, y aseguró que, por sus resultados, se ha convertido en “la mejor presidenta de México de nuestro tiempo”.
La carta concluye con un llamado directo al mandatario estadounidense para que retome el estilo de gobierno que, según López Obrador, caracterizó su primer mandato y se distancie de quienes impulsan una política de confrontación con México.
“Por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, escribió el expresidente, en un mensaje que representa su posicionamiento más contundente sobre la relación bilateral desde que concluyó su sexenio.











