Nueva York, 20 de julio.– Ismael “El Mayo” Zambada García, uno de los fundadores y principales líderes históricos del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado este lunes a cadena perpetua por una corte federal de Nueva York, luego de declararse culpable de cargos relacionados con tráfico de cocaína y fentanilo hacia Estados Unidos.
El juez Brian Cogan, de la Corte del Distrito Este de Nueva York, dictó la máxima pena contra el narcotraficante mexicano, quien durante la audiencia aceptó su responsabilidad y aseguró que no buscaba clemencia, sino asumir las consecuencias de sus actos.
“Acepto mi castigo, no estoy aquí para pedir compasión. Estoy aquí para aceptar mi responsabilidad y pedir perdón”, expresó Zambada García antes de conocer la sentencia.
En un mensaje previo a la resolución judicial, “El Mayo” hizo un llamado a detener la violencia generada por las organizaciones criminales y reconoció el impacto que ha tenido el narcotráfico en México.
“La violencia debe acabar en México… Nadie ganará esta guerra”, afirmó el capo sinaloense.
Durante la audiencia, el juez Cogan señaló que recomendará al Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP, por sus siglas en inglés) considerar las condiciones médicas de Zambada al momento de definir su reclusión, así como el hecho de que el acusado evitó un juicio prolongado al declararse culpable, lo que redujo costos y recursos para el gobierno estadounidense.
Además de la condena de prisión vitalicia, la fiscalía federal solicitó el decomiso de aproximadamente 15 mil millones de dólares atribuidos a las actividades ilícitas del narcotraficante, una de las mayores reclamaciones económicas en un caso relacionado con crimen organizado en Estados Unidos.
El fiscal de Nueva York, Joseph Nocella, calificó a Zambada como “el mayor traficante de drogas de este siglo” y destacó que con esta sentencia se suma a otros líderes criminales mexicanos condenados a cadena perpetua, como Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien también cumple una pena de por vida en Estados Unidos.
La resolución pone fin a una de las etapas judiciales más relevantes contra un dirigente del narcotráfico mexicano, cuya trayectoria al frente del Cártel de Sinaloa se extendió durante décadas y estuvo marcada por su capacidad para mantener una estructura criminal internacional sin haber enfrentado antes una condena en Estados Unidos.
La captura y posterior procesamiento de Zambada representaron un golpe contra una de las figuras centrales del tráfico de drogas hacia territorio estadounidense, particularmente de cocaína y fentanilo, una sustancia que las autoridades de ese país consideran una de las principales causas de la crisis de sobredosis.
Con la sentencia emitida por el juez Cogan, “El Mayo” Zambada se convierte en otro de los máximos líderes del narcotráfico mexicano que permanecerá en una prisión estadounidense hasta el final de su vida.











