Hacienda apuesta por bajar el déficit sin subir impuestos; recaudar más será la clave en 2027

México, 9 de septiembre.- El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum buscará reducir el déficit público de 4.1 a 3.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) durante 2027, al tiempo que proyecta un crecimiento real de 5.9 por ciento en los ingresos tributarios, como parte de una estrategia para fortalecer las finanzas públicas sin aumentar las tasas impositivas.

Al presentar los principales componentes del Paquete Económico 2027 durante la conferencia matutina de la presidenta, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, explicó que la propuesta combina una mayor eficiencia recaudatoria, contención del gasto corriente y protección de los programas prioritarios del gobierno.

El funcionario sostuvo que el objetivo central es mantener finanzas públicas sanas y sostenibles en el largo plazo, de manera que puedan respaldar los programas sociales y la inversión pública.

Uno de los puntos centrales será precisamente elevar la recaudación sin crear nuevos impuestos. Para ello, Hacienda plantea fortalecer las acciones contra la evasión y las operaciones simuladas, particularmente las empresas conocidas como “factureras”.

Las cifras planteadas para 2027 muestran la dimensión de la apuesta. 

Los ingresos presupuestarios crecerían 3.9 por ciento en términos reales respecto al ejercicio anterior, mientras que los ingresos tributarios aumentarían 5.9 por ciento.

En paralelo, el gasto neto total tendría un crecimiento real de apenas 0.7 por ciento. El gasto programable aumentaría uno por ciento, mientras que el no programable —que incluye, entre otros conceptos, el servicio financiero de la deuda— tendría un incremento de 0.2 por ciento.

La estrategia fiscal contempla además un balance primario positivo de 0.5 por ciento del PIB, superior al 0.1 por ciento previsto para el cierre de 2026. 

De acuerdo con Hacienda, esta combinación permitirá reducir gradualmente el déficit y mantener una trayectoria estable de la deuda pública hasta 2030.

Pese al ajuste fiscal, el gobierno pretende preservar sus principales compromisos sociales. El proyecto contempla más de un billón de pesos para los programas del bienestar, monto que Hacienda calificó como histórico.

La inversión pública y las participaciones destinadas a las entidades federativas también están contempladas dentro de las prioridades presupuestarias, mientras que se buscará contener aquellos rubros relacionados con el gasto corriente.

En materia económica, Hacienda proyecta para 2027 un crecimiento dentro de un rango de entre 1.5 y 2.5 por ciento, con una estimación superior al 2 por ciento como escenario de referencia para fortalecer la generación de empleos y el bienestar de las familias.

El paquete no se limita a las leyes de Ingresos y al Presupuesto de Egresos. También incluye modificaciones a las leyes del Impuesto Sobre la Renta, de Derechos y de Aduanas, además de una propuesta de Ley de Economía Digital.

Según Amador Zamora, esta última vertiente busca acompañar el crecimiento de largo plazo mediante una mayor digitalización y formalización de la economía y de los actores económicos.

El secretario sostuvo que la meta del gobierno no es únicamente alcanzar crecimiento económico, sino avanzar hacia el desarrollo, con una política fiscal que combine bienestar social, inversión, generación de empleos y estabilidad de las finanzas públicas.

Así, el Paquete Económico 2027 coloca la recaudación eficiente y el control del déficit en el centro de la estrategia: más ingresos sin aumentar impuestos, menos déficit y una deuda que, de acuerdo con Hacienda, mantendría una trayectoria estable hacia el final de la década.