México, 10 de septiembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien afirmó que existen “vastos territorios” de México que no están bajo el control del Estado, sino de organizaciones del narcotráfico, y sostuvo que las acciones del gobierno mexicano contra los cárteles todavía son insuficientes.
Sheinbaum atribuyó los señalamientos al proceso electoral estadounidense de noviembre y advirtió que México no debe convertirse en argumento de campaña en Estados Unidos. “México no es piñata de nadie, a México se le respeta”, afirmó la mandataria al defender la capacidad del Estado mexicano para enfrentar a las organizaciones criminales.
La presidenta recordó que, durante encuentros recientes con funcionarios estadounidenses, México ha mostrado resultados concretos de su estrategia de seguridad, entre ellos la reducción de homicidios dolosos y el incremento de detenciones.
Frente a la afirmación de Rubio, sostuvo que no existe un vacío de autoridad en el país.
Para reforzar su argumento, Sheinbaum destacó la presencia del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch; del secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla; del secretario de Marina; y de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, como parte del equipo responsable de las tareas de seguridad y gobernabilidad.
“Hay Estado mexicano”, sostuvo la presidenta, al señalar que las autoridades civiles y militares trabajan diariamente para garantizar la seguridad de la población.
El intercambio ocurre después de que Rubio reconociera que México ha emprendido más acciones contra los cárteles que en el pasado, pero considerara que los resultados todavía no son suficientes frente al poder de las organizaciones criminales.
Sheinbaum cuestionó precisamente esa diferencia de discursos. Señaló que mientras en algunos momentos funcionarios estadounidenses reconocen los avances de México y la coordinación bilateral, posteriormente aparecen declaraciones en sentido contrario, acompañadas incluso de advertencias sobre posibles consecuencias.
Ante ello, insistió en que la relación con Estados Unidos debe mantenerse mediante cooperación, pero sin subordinación. “Nos coordinamos sin subordinarnos”, resumió.
La mandataria también colocó sobre la mesa los asuntos que, desde la perspectiva mexicana, Estados Unidos debe atender con mayor responsabilidad: el consumo de drogas en su territorio y el tráfico de armas hacia México.
“Cada quien en su territorio, sus campañas”, planteó Sheinbaum, al insistir en que México no interviene en los procesos electorales estadounidenses y espera el mismo respeto de Washington hacia las decisiones políticas de los mexicanos.
La presidenta evitó, sin embargo, escalar la confrontación. Aseguró que México busca mantener una relación estable con Estados Unidos porque se trata de una responsabilidad política, pero estableció como límite la defensa de la soberanía nacional.
“Hay que tener cabeza fría, aunque el corazón te diga otra cosa”, dijo al explicar que su gobierno responderá a los señalamientos con respeto, sin entrar en una dinámica de confrontación, pero dejando claro que la soberanía mexicana no está sujeta a negociación.
En ese contexto, Sheinbaum también llamó la atención sobre los problemas que enfrenta Estados Unidos en materia de drogas.
Durante la conferencia, hizo referencia a reportes sobre operaciones de la Administración para el Control de Drogas (DEA) relacionadas con investigaciones de redes de tráfico de fentanilo en Nuevo México.
De acuerdo con el reporte citado por la presidenta, agentes de la DEA habrían permitido que cargamentos de fentanilo continuaran en manos de traficantes mientras se desarrollaban investigaciones.
Sheinbaum utilizó el caso para cuestionar que desde Estados Unidos se señale a México por la actividad de los grupos criminales sin atender suficientemente el consumo y la distribución de drogas dentro de su propio territorio.
“Bastantes problemas tienen allá”, planteó la presidenta, al considerar que Estados Unidos debe concentrarse también en resolver sus propios desafíos.
Pese a la tensión, Sheinbaum aseguró que la cooperación bilateral continuará. Dijo que México seguirá colaborando para evitar que las drogas lleguen a Estados Unidos, pero exigió que ese trabajo se desarrolle bajo condiciones de respeto mutuo.
La mandataria informó además que las negociaciones comerciales con Washington avanzan, después de la conversación que sostuvo vía remota este miércoles con Howard Lutnick, secretario de Comercio de Estados Unidos.
El equipo de la Secretaría de Economía mantiene reuniones en Estados Unidos para trabajar en los temas relacionados con los tratados comerciales, aunque aclaró que no habrá anuncio hasta que exista un acuerdo.











