México, 25 de septiembre.- En medio de la polémica generada por la reforma a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, el senador de Morena y presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Primera, Manuel Huerta, salió en defensa de los memes, la sátira y la parodia, y sostuvo que las modificaciones legales no tienen como propósito criminalizar las expresiones críticas contra el gobierno.
El legislador planteó que el debate surgido alrededor del artículo 403 Bis permitió precisar el alcance de la disposición, luego de que legisladores de oposición advirtieran que la redacción original podía afectar memes, caricaturas y contenidos de crítica política.
Huerta sostuvo que existe una diferencia entre utilizar elementos gráficos de una institución pública para hacer una expresión satírica y emplearlos para hacerse pasar por una autoridad con el objetivo de engañar a ciudadanos y cometer un delito.
“Una cosa es la sátira. Otra es el fraude”, resumió el senador al defender la modificación.
La polémica se originó porque la propuesta inicial contemplaba sanciones de tres a siete años de prisión y multas de mil a 10 mil Unidades de Medida y Actualización para quien utilizara, reprodujera, imitara o incorporara, a escala comercial, la identidad gráfica institucional, dominios electrónicos u otros signos oficiales para inducir a error o engaño.
La redacción generó críticas de la oposición por considerar que podía tener efectos sobre expresiones políticas y humorísticas difundidas en medios digitales.
Ante los cuestionamientos, las comisiones de Justicia, Economía y Estudios Legislativos Primera modificaron el texto.
La versión aprobada contempla una pena de uno a cinco años de prisión y multas de mil a 10 mil UMA cuando se utilice, a escala comercial, la identidad gráfica institucional de los tres órdenes de gobierno para inducir al engaño con la intención de cometer un ilícito.
El objetivo, explicó Huerta, es enfrentar prácticas como la creación de páginas falsas que utilizan logotipos y apariencia oficial para solicitar depósitos, obtener información de ciudadanos o realizar otros fraudes.
El senador recurrió incluso al humor para explicar la controversia y defendió al meme como una expresión característica de la cultura mexicana, capaz de comentar, cuestionar y satirizar la actuación de los gobernantes.
“Los memes pueden estar tranquilos”, planteó, al señalar que seguirán formando parte del debate público cuando un funcionario se equivoque, emita una declaración polémica o simplemente se convierta en objeto de sátira.
La discusión, sin embargo, no está cerrada. La oposición mantiene cuestionamientos sobre la amplitud de la disposición y ha planteado la necesidad de establecer mayores garantías para proteger expresamente la libertad de expresión, la parodia y la crítica política.
El dictamen aprobado en comisiones continuará su proceso legislativo en el Senado este martes, cuando sea discutido y votado por el pleno.











