México, 28 de septiembre.- La Federación reforzó la presencia de la Guardia Nacional en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, y estableció una nueva coordinación con el gobierno estatal y la autoridad municipal provisional, luego de la detención del alcalde Miguel Sánchez Altamirano y la posterior desaparición del ayuntamiento.
El objetivo, señaló la presidenta Claudia Sheinbaum, es garantizar la gobernabilidad, mantener los servicios y evitar que se repitan posibles vínculos entre autoridades y grupos delictivos.
Durante su conferencia, Sheinbaum explicó que una de las primeras acciones fue incrementar la presencia de la Guardia Nacional en Juchitán, además de instruir a la Secretaría de Gobernación para mantener comunicación directa con ciudadanos del municipio y con las autoridades estatales durante el proceso de transición.
La mandataria señaló que, tras la decisión del Congreso de Oaxaca de desaparecer los poderes del ayuntamiento, se realizó una consulta con ciudadanos para definir quién asumiría temporalmente la conducción municipal.
La persona designada fue Francisco Vásquez Jiménez, quien se desempeñaba como director del Heroico Cuerpo de Bomberos de Juchitán y es reconocido por su trabajo al frente de esa corporación.
El Congreso de Oaxaca aprobó el 25 de septiembre la desaparición del ayuntamiento, después de la detención del entonces presidente municipal.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó previamente que Miguel Sánchez Altamirano fue detenido el 23 de septiembre junto con otra persona, en un operativo en el que participaron fuerzas federales y estatales.
Ambos enfrentan acusaciones por extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado. La Fiscalía de Oaxaca señaló que las investigaciones apuntan a una probable relación con la célula delictiva denominada “Los Cromos”, que opera en la región del Istmo de Tehuantepec.
Se trata de imputaciones que deberán determinarse dentro del proceso judicial correspondiente.
El caso colocó nuevamente a Juchitán en el centro de la estrategia federal contra la extorsión y la infiltración de estructuras delictivas en gobiernos locales.
La desaparición del ayuntamiento fue aprobada por el Congreso estatal con 35 votos a favor y ninguno en contra, y posteriormente Francisco Vásquez Jiménez asumió como comisionado municipal para conducir temporalmente la administración.
Ante la pregunta sobre las medidas para impedir que continúe la extorsión, Sheinbaum sostuvo que se trabaja con la nueva autoridad municipal y que también se fortalecerán las policías locales. La estrategia, dijo, contempla mantener coordinación permanente entre los tres órdenes de gobierno.
El reto inmediato será recuperar la normalidad institucional en un municipio afectado por denuncias de violencia y extorsión, al tiempo que se garantiza la continuidad de los servicios públicos.
En este contexto, el gobierno federal busca que el relevo administrativo no se limite al cambio de funcionarios, sino que vaya acompañado de mayor presencia de las fuerzas de seguridad y de acciones para recuperar la confianza ciudadana.
La Secretaría de Gobernación también ha respaldado la coordinación entre el gobierno de Oaxaca, el Congreso estatal y el comisionado municipal, con el propósito de contribuir a la gobernabilidad y estabilidad de Juchitán.











