Sheinbaum: una mujer en la Presidencia “cambia la mentalidad” de las nuevas generaciones 

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México, 1 de octrubre.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la llegada de una mujer a la Presidencia de México representa un cambio que trasciende el ámbito político, al modificar la percepción de niñas, niños y jóvenes sobre las posibilidades que tienen las mujeres en la vida pública y privada.

Al hacer un balance de los dos primeros años de su gobierno, Sheinbaum sostuvo que el principal significado de que una mujer ocupe la Presidencia es el mensaje que transmite a las nuevas generaciones. 

Recordó que durante su infancia la posibilidad de que una mujer llegara a ese cargo parecía inexistente, debido a que históricamente todos los presidentes habían sido hombres.

“Ese solo hecho cambia la mentalidad de las niñas y los niños”, señaló, al destacar que actualmente las jóvenes pueden observar que una mujer puede encabezar el gobierno del país y, a partir de ello, ampliar su perspectiva sobre lo que pueden alcanzar.

La mandataria consideró que esta transformación también repercute en los hombres y en la manera en que niñas y niños se relacionan entre sí, al normalizar la presencia de mujeres en posiciones de liderazgo. 

En ese sentido, destacó que actualmente también es cada vez más común ver a mujeres al frente de gobiernos estatales.

Sin embargo, Sheinbaum subrayó que el cambio no se limita al hecho simbólico de tener a una mujer en la Presidencia, sino que también está relacionado con las políticas públicas y modificaciones legales impulsadas para reconocer y ampliar los derechos de las mujeres.

Entre ellas mencionó la pensión para mujeres de 60 a 64 años, programa que, dijo, representa un reconocimiento al trabajo y las aportaciones que las mujeres han realizado a lo largo de su vida.

También destacó cambios en la manera en que se reconoce la participación de las mujeres en la historia de México. 

Como ejemplo, señaló que durante mucho tiempo figuras como Josefa Ortiz Téllez Girón fueron reducidas en la enseñanza histórica a episodios específicos, sin reconocer plenamente su trayectoria y contribución a la lucha por la Independencia.

La presidenta afirmó que actualmente el calendario cívico incorpora a 24 mujeres, cuando anteriormente no había una sola, lo que, consideró, refleja una modificación en la manera de reconocer a las protagonistas de la historia nacional.

Sheinbaum agregó que la transformación también se ha trasladado al ámbito jurídico, mediante reformas constitucionales y leyes encaminadas a garantizar la igualdad entre mujeres y hombres, así como a atender y sancionar delitos como el feminicidio y otras expresiones de violencia contra las mujeres.

A su juicio, estos cambios representan “un antes y un después” en la vida pública y privada de las mexicanas, porque el reconocimiento de la violencia y su sanción contribuyen a una transformación cultural que también tiene efectos jurídicos y sociales.

En ese contexto, vinculó su llegada a la Presidencia con la idea de que “llegamos todas”, al señalar que el empoderamiento femenino no debe limitarse a los espacios de gobierno, sino extenderse a la casa, la escuela, la calle y todos los ámbitos de la sociedad.

Durante la conversación también se hizo referencia a encuestas que han medido la aprobación de la presidenta. 

Sheinbaum mencionó distintos ejercicios demoscópicos y atribuyó esos niveles de respaldo a la importancia de mantener los principios de su administración y, particularmente, a “no traicionar”.

El balance de los primeros dos años de gobierno, planteó, no sólo puede medirse a partir de las decisiones administrativas, sino también por el cambio cultural que implica que las nuevas generaciones crezcan viendo como una posibilidad normal que una mujer pueda ocupar la Presidencia de México.