Reforma de “nacionalidad única” supera el mínimo de congresos y va a declaratoria 

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México, 1 de octubre.- La reforma que establece el requisito de nacionalidad mexicana única para quienes aspiren a la Presidencia de la República, las gubernaturas y la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México avanzó rápidamente en los congresos locales y, al corte del 30 de septiembre, ya sumaba 20 legislaturas con voto aprobatorio.

El proyecto modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y establece nuevas condiciones para quienes busquen encabezar los poderes ejecutivos federal y estatales. 

La Cámara de Diputados aprobó la reforma el 22 de septiembre y posteriormente el Senado la avaló el 29 de septiembre, con 86 votos a favor y 42 en contra, para enviarla a las legislaturas de las entidades federativas como parte del procedimiento de reforma constitucional. 

En la sesión del martes próximo, el Senado hará la declaratoria de validez constitucional del proyecto. 

El eje central es que las personas que aspiren a la Presidencia, una gubernatura o la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán ser mexicanas por nacimiento y no tener ni adquirir otra nacionalidad. 

Si poseen una segunda nacionalidad, deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidata o candidato. 

La propuesta también establece restricciones durante el ejercicio del cargo. Quien ocupe alguno de estos puestos no podrá adquirir o solicitar otra nacionalidad, invocar ante autoridades extranjeras una nacionalidad distinta de la mexicana, utilizar un pasaporte o documento de identidad expedido por otro Estado, ejercer derechos políticos derivados de otra ciudadanía ni acogerse a la protección diplomática de un gobierno extranjero. 

La reforma ya rebasó el número mínimo de congresos locales requerido para que una modificación constitucional pueda continuar hacia su declaratoria, de acuerdo con el mecanismo previsto en el artículo 135 constitucional. 

El corte mostrado al 30 de septiembre incluye, entre otros, los congresos de Tabasco, Quintana Roo, Ciudad de México, Oaxaca, Nayarit, Chiapas, Baja California, Tamaulipas, San Luis Potosí, Morelos, Sinaloa, Yucatán, Colima, Veracruz, Hidalgo, Guerrero, Estado de México, Zacatecas, Puebla y Sonora.

Varios de estos congresos aprobaron la minuta durante el 29 y 30 de septiembre. En la Ciudad de México, por ejemplo, el dictamen recibió 44 votos a favor y 15 en contra; en Sinaloa fueron 31 votos a favor, mientras que Veracruz registró 37 votos a favor y ocho en contra.

En el Estado de México, la minuta fue aprobada por mayoría y legisladores de Morena y PT argumentaron que la medida busca fortalecer la soberanía nacional, mientras diputadas de PRI y Movimiento Ciudadano expresaron objeciones relacionadas con los derechos político-electorales.

Quienes respaldan la modificación sostienen que quienes ocupen las principales posiciones del Poder Ejecutivo deben mantener un vínculo jurídico y político exclusivo con México. 

En contraste, legisladores de oposición han señalado que contar con una segunda nacionalidad no implica por sí mismo una doble lealtad y han advertido sobre posibles restricciones a los derechos políticos de mexicanos con doble 

nacionalidad.