Sheinbaum instruye a Zoé Robledo a renegociar aumento salarial tras rechazo de trabajadores del IMSS 

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México, 15 de octubre.- La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó al director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, a instalar una nueva mesa de trabajo con la representación sindical para revisar el incremento salarial de 6.8 por ciento, luego de que la mayoría de los trabajadores que participaron en una consulta rechazó la propuesta y pidió negociar mejores condiciones.

La mandataria informó que Robledo realizará una reevaluación para presentar alternativas que beneficien al personal del instituto, por lo que planteó la posibilidad de prorrogar la negociación e iniciar una nueva ronda de conversaciones entre las partes.

“Todo tiene que estar en el marco de lo posible, nadie está obligado a lo imposible”, señaló Sheinbaum al explicar que la revisión deberá considerar las capacidades del instituto, pero buscar el mayor beneficio para las y los trabajadores.

Durante su conferencia, la titular del Ejecutivo federal sostuvo que la inconformidad expresada mediante la votación debe traducirse en una nueva propuesta que responda a las demandas del personal. 

Sin embargo, evitó adelantar el porcentaje que podría ofrecerse en una segunda negociación y precisó que primero deberá realizarse el análisis correspondiente.

La presidenta destacó que la discusión no debe limitarse exclusivamente al salario, sino incorporar otros aspectos relacionados con las condiciones laborales de quienes trabajan en el IMSS, institución responsable de brindar atención médica y servicios de seguridad social a millones de personas.

“Desde mi perspectiva es evidentemente el salario, pero también otros temas de los que hemos hablado aquí, que es muy importante para las condiciones de trabajo de quienes nos cuidan”, expresó.

El rechazo al aumento de 6.8 por ciento abrió así la posibilidad de revisar los términos de la negociación, aunque cualquier modificación dependerá de los acuerdos que alcancen las representaciones institucional y sindical.

Sheinbaum también puso énfasis en el mecanismo mediante el cual los trabajadores manifestaron su desacuerdo. 

Explicó que la reforma laboral impulsada durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador estableció procedimientos para que los empleados puedan expresar democráticamente su postura cuando no están conformes con las negociaciones de sus dirigencias sindicales.

Afirmó que, en este caso, la propia representación sindical reconoció la existencia de inconformidad y abrió una consulta para conocer la opinión de sus agremiados.

De acuerdo con la presidenta, la votación se realizó de manera libre y el resultado mayoritario fue solicitar que el sindicato volviera a sentarse a negociar, en lugar de aceptar el incremento salarial planteado inicialmente.

“Los trabajadores mayoritariamente dijeron que el sindicato se siente nuevamente para una nueva propuesta, no se acepta este aumento salarial”, resumió.

La mandataria rechazó los señalamientos que ponían en duda la realización de una consulta democrática y consideró que el procedimiento permitió hacer visible el desacuerdo de los trabajadores con la oferta presentada.

Ahora, explicó, corresponderá al sindicato determinar si solicita una prórroga para dar paso a una nueva etapa de negociaciones, mientras que el director del IMSS deberá evaluar opciones que permitan mejorar la propuesta dentro de las posibilidades financieras e institucionales.

El siguiente paso será definir qué alternativas pueden ponerse sobre la mesa y si estas responden a las expectativas del personal. Por el momento, el gobierno federal no anunció un nuevo porcentaje salarial ni detalló los posibles ajustes adicionales.

La prioridad, de acuerdo con Sheinbaum, será encontrar una salida negociada que atienda las demandas de los trabajadores, tanto en materia de ingresos como en sus condiciones de trabajo.