Moscú, 20 de octubre.- El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) aseguró que autoridades estadounidenses habrían obtenido información sobre una presunta colaboración entre integrantes de cárteles mexicanos y representantes del gobierno del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para capacitar a miembros de organizaciones criminales en el ensamblaje y manejo de drones utilizados en operaciones de combate.
De acuerdo con un comunicado difundido por la oficina de prensa del organismo ruso, las revelaciones habrían surgido durante investigaciones estadounidenses sobre las actividades ilícitas de los cárteles mexicanos.
Según la versión del SVR, estas indagatorias permitieron identificar vínculos entre grupos del narcotráfico y personas relacionadas con el aparato gubernamental ucraniano.
La inteligencia rusa sostiene que integrantes de organizaciones criminales mexicanas habrían sido enviados durante un periodo prolongado a Ucrania para recibir preparación técnica y operativa en el uso de vehículos aéreos no tripulados, incluidos drones FPV, dispositivos que permiten a sus operadores controlar la aeronave mediante una perspectiva visual transmitida en tiempo real.
El comunicado señala que al menos 80 personas habrían recibido esta capacitación en las filas de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
También afirma que los pagos por el supuesto entrenamiento habrían llegado a funcionarios cercanos a Zelenski y procedido de recursos obtenidos mediante la venta de drogas en Estados Unidos.
Sin embargo, el organismo ruso no aporta en el texto difundido pruebas documentales, nombres de los presuntos involucrados ni detalles específicos de las investigaciones estadounidenses que permitan verificar de manera independiente estas afirmaciones.
La denuncia adquiere relevancia por las posibles implicaciones para la seguridad fronteriza de Estados Unidos.
Según el SVR, la eventual presencia de operadores de drones con formación militar entre integrantes de los cárteles podría representar un riesgo para los agentes estadounidenses que participan en operaciones contra el narcotráfico en la frontera con México.
El uso de drones se ha convertido en un desafío para las autoridades de seguridad debido a sus aplicaciones para vigilancia, reconocimiento y otras actividades ilícitas.
No obstante, el comunicado ruso no precisa si los presuntos operadores identificados ya han participado en acciones criminales en territorio estadounidense ni si existe una amenaza concreta contra funcionarios de ese país.
La inteligencia rusa también sostiene que el supuesto vínculo con los cárteles podría aumentar la presión política sobre Zelenski en Washington y debilitar el respaldo estadounidense a su gobierno.
En su pronunciamiento, el organismo relaciona esta denuncia con otros señalamientos sobre presunta corrupción en Ucrania, las decisiones militares de Kiev y la ausencia de elecciones.
Estas afirmaciones forman parte de la interpretación política del SVR y no constituyen, por sí mismas, pruebas de responsabilidad penal del mandatario ucraniano o de integrantes de su administración.
Hasta que se conozcan evidencias verificables o una confirmación oficial de las autoridades estadounidenses, la supuesta colaboración entre representantes ucranianos y cárteles mexicanos debe considerarse una acusación atribuida a la inteligencia rusa, no un hecho demostrado.











