México, 23 de octubre.- La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que no debe existir ninguna sospecha de corrupción en el Instituto Nacional Electoral (INE) y respaldó la realización de las auditorías que sean necesarias para esclarecer los señalamientos sobre presuntas irregularidades en la entrega de contratos y el manejo de recursos públicos durante la gestión de su consejera presidenta, Guadalupe Taddei.
La mandataria subrayó que la transparencia debe ser una exigencia para todas las instituciones del país, incluido el organismo responsable de organizar las elecciones, por lo que consideró indispensable revisar cualquier situación que genere dudas sobre el uso del dinero público.
“Debe haber las auditorías que se tengan que hacer, pero no debe haber ninguna sombra de corrupción en ningún lado del país, y tampoco debe haberla en el Instituto Nacional Electoral”, afirmó.
Sheinbaum estableció una diferencia entre la defensa del INE como institución y las movilizaciones realizadas en el pasado bajo la consigna “El INE no se toca”.
A su juicio, aquellas protestas también respondieron a intereses particulares, por lo que llamó a proteger al organismo electoral sin que ello signifique encubrir posibles irregularidades.
La presidenta insistió en que cuidar al Instituto Nacional Electoral implica garantizar su funcionamiento y credibilidad, pero también exigir cuentas claras sobre sus decisiones administrativas y financieras.
La aplicación de auditorías, señaló, debe formar parte de esa responsabilidad institucional.
El posicionamiento coloca en el centro la necesidad de que las instituciones públicas mantengan mecanismos de vigilancia y rendición de cuentas, independientemente de su relevancia política o de las controversias que existan alrededor de su actuación.
En la misma conferencia, Sheinbaum rechazó que los integrantes del Poder Legislativo busquen beneficios especiales, luego de que surgieran críticas en redes sociales por una presunta solicitud de senadores para utilizar el Salón de Protocolos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, así como espacios diplomáticos o VIP.
La mandataria aclaró que primero debe verificarse si efectivamente se presentó una petición formal y pidió consultar a Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores, para conocer los detalles. Por ello, evitó dar por hecho que los legisladores hubieran solicitado ese trato preferencial.
Sin embargo, dejó clara su postura frente a la posibilidad de que representantes populares pretendan acceder a servicios exclusivos por razón de su cargo.
“Cero privilegios, que no se nos olvide nunca de dónde venimos”, expresó, al recordar que el movimiento político que encabeza surgió de una lucha social contra los beneficios reservados para unos cuantos.
Sheinbaum consideró que ocupar una posición pública no debe convertirse en una oportunidad para obtener ventajas personales y sostuvo que los legisladores representan al pueblo, por lo que deben conducirse bajo el principio de igualdad.
“Todos somos iguales, por eso luchamos siempre”, enfatizó.
Aunque reconoció que es necesario esclarecer si existió una solicitud y precisar qué tipo de instalaciones se pretendían utilizar, reiteró que los cargos públicos no justifican un trato preferencial.











