Puebla, 8 de noviembre.- La realización de un desfile de modas al interior de la histórica Catedral de Puebla desató una controversia en redes sociales, luego de que el recinto religioso fuera utilizado como escenario de la gala “México Monumental”, un evento privado que reunió a diseñadores, empresarios, políticos y representantes de distintos sectores, y que fue cuestionado por católicos que consideraron inapropiado destinar un espacio de culto a una pasarela de moda.
La actividad se llevó a cabo el pasado jueves y tuvo como escenario uno de los inmuebles religiosos más emblemáticos de Puebla.
Entre los asistentes estuvieron el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, la diputada federal Rosario Orozco, la rectora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Lilia Cedillo, así como empresarios y otros personajes de la vida pública.
Las imágenes del encuentro comenzaron a circular en plataformas digitales y provocaron reacciones encontradas.
Mientras sus organizadores presentaron la gala como una expresión de arte, moda, cultura y tradición mexicana, usuarios y grupos católicos cuestionaron que la Catedral fuera utilizada para una actividad de estas características.
Algunas de las críticas llegaron a calificar el desfile como un acto de profanación y plantearon incluso la necesidad de realizar un acto de desagravio, al considerar que la pasarela y la exhibición de prendas de moda no corresponden con la naturaleza religiosa del inmueble.
El debate se centró particularmente en el significado de utilizar un templo católico como sede de un acontecimiento social privado, con acceso mediante boletos cuyo costo fue de mil 500 pesos, así como en la pertinencia de organizar este tipo de actividades dentro de un espacio destinado tradicionalmente a la oración y las celebraciones litúrgicas.
La controversia también cobró relevancia por la presencia del arzobispo Víctor Sánchez, quien asistió al encuentro, en el que participaron representantes de instituciones públicas, figuras políticas y empresarios.
Su presencia fue señalada por usuarios que cuestionaron la realización del evento en el principal recinto religioso de la capital poblana.
La gala “México Monumental” fue presentada como un encuentro para mostrar la riqueza cultural, artesanal y artística del país, mediante una combinación de diseños contemporáneos, textiles tradicionales y elementos históricos.
Durante la pasarela se exhibieron piezas litúrgicas centenarias, textiles elaborados en Hueyapan y creaciones de la diseñadora Denisse Kuri, reconocida por incorporar técnicas textiles tradicionales a sus propuestas de moda.
También participaron diseños nupciales del creador Benito Santos, en una presentación que buscó reunir distintas expresiones de la indumentaria mexicana en un escenario histórico.
La música estuvo a cargo de la Orquesta y el Coro de la BUAP, mientras que el monumental órgano de la Catedral formó parte del entorno visual y sonoro de la velada.
De acuerdo con la promoción del evento, la intención fue vincular el patrimonio histórico y religioso con expresiones artísticas contemporáneas, además de dar visibilidad al trabajo de diseñadores y artesanos mexicanos.
Sin embargo, esa propuesta cultural no evitó los cuestionamientos sobre los límites entre la promoción artística y el respeto al carácter sagrado de un templo católico.
Uno de los argumentos a favor de la realización de la gala fue su finalidad altruista.
El encuentro logró recaudar cerca de un millón de pesos, recursos que serán destinados a la Casa de la Maternidad del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF).
La organización destacó que la recaudación permitirá apoyar las actividades de esta institución, por lo que presentó la pasarela como una iniciativa que combinó moda, cultura y solidaridad.
No obstante, el propósito benéfico tampoco frenó las críticas de quienes consideraron que la finalidad de recaudar fondos no justifica utilizar un espacio religioso para un espectáculo de moda.
La discusión adquirió otra dimensión debido a que la Catedral de Puebla, además de ser un centro de culto, constituye uno de los principales monumentos históricos y patrimoniales de la entidad.
Aunque el inmueble es de propiedad federal, su carácter religioso y su función como sede de la Arquidiócesis mantienen abierta la discusión sobre las condiciones y los criterios para autorizar actividades distintas a las ceremonias religiosas.
Así, la gala “México Monumental” terminó por generar una polémica que va más allá de las propuestas presentadas en la pasarela: el debate sobre el uso de los espacios históricos y religiosos, la conservación de su significado espiritual y la posibilidad de albergar actividades culturales y sociales con fines benéficos.
Mientras sus promotores destacaron la aportación cultural y la recaudación destinada a una institución asistencial, las críticas en redes sociales se concentraron en el uso de la Catedral para un desfile privado, el costo de acceso y la participación de representantes de la Iglesia y de la vida pública poblana.











