Jura Pompeo como secretario de Estado; Trump alaba su trayectoria

Washington, 2 de mayo de 2018.- El nuevo secretario de Estado, Mike Pompeo, juró este miércoles al cargo y recibió los halagos de Donald Trump al inicio de la ceremonia.

Trump calificó a Pompeo como un patriota estadounidense y aseguró que durante años se ha dedicado a defender a Estados Unidos. El mandatario expresó su confianza en que Pompeo hará un gran trabajo representando los intereses del pueblo estadounidense.

Luego de juramentar al cargo, Pompeo tomó la palabra y agradeció las palabras del presidente.

El martes, Pompeo prometió cumplir con Donald Trump y con Estados Unidos a su llegada al Departamento de Estado, donde dio el tradicional discurso en la escalinata ante los empleados.

“Sé que cumpliremos con este presidente y con este país”, afirmó ante el cuerpo diplomático estadounidense, al que calificó como “el más importante del mundo”.

Sus primeras palabras en el Departamento de Estado fueron breves y no hizo ninguna referencia concreta a sus prioridades y objetivos, que detallará, según dijo, en los próximos días.

“Tengo mucho que aprender sobre el Departamento de Estado, pero como personas, tengo confianza en que sé quiénes son”, indicó, para recordar que trabajó con parte del personal diplomático en sus viajes como congresista de Kansas.

“El cuerpo diplomático de Estados Unidos necesita estar en cada esquina del mundo ejecutando misiones en nombre de este país”, afirmó.

El exjefe de la CIA se estrenó en su nuevo cargo el mismo día de su confirmación en el Senado, el pasado 26 de abril, con un viaje que le llevó primero a una reunión de la OTAN en Bruselas, y después a Arabia Saudí, Israel y Jordania.

Pompeo, un ultraconservador con fama de “halcón” (que antepone la fuerza a la diplomacia), pasa de dirigir los servicios de inteligencia a liderar la política exterior del presidente Donald Trump, tras el despido en marzo de Tillerson.

Durante su año y tres meses como jefe de la CIA, ha probado su lealtad y sintonía con el mandatario, quien ha llegado a decir de él que siempre están “en la misma onda”.

Pompeo tiene por delante el reto de devolver al Departamento de Estado la relevancia perdida en el primer año de Trump y cubrir los numerosos e importantes puestos diplomáticos vacantes, entre ellos el de embajador en Corea del Sur.

Su gestión tendrá una primera prueba de fuego precisamente en las negociaciones con Corea del Norte, país al que viajó en marzo para preparar con Kim Jong-una la reunión que este mantendrá con Trump próximamente.

Desde Foggy Bottom, el corazón de la política Exterior de Washington, demostrará si, como ha prometido en el Capitolio, defenderá apostar siempre primero por la negociación o si, como temen sus detractores, seguirá sin rechistar la impulsiva y beligerante diplomacia a golpe de Twitter que Trump ha exhibido hasta ahora. (Con Información de Noticieros Televisa y EFE)