El argentino Diego Armando Maradona llegó a México de buen ánimo, donde dirigirá a partir del próximo lunes a los Dorados de Sinaloa de la división de Ascenso del fútbol mexicano.
Escondido detrás de unos lentes de tonos rojizos, con una gorra y camiseta de color oscuro y sin afeitar, Maradona fue amable con los tripulantes de la nave que lo trajo desde Buenos Aires y saludó al personal de la Terminal Aérea del aeropuerto de la Ciudad de México, aunque no salió al exterior y fue inaccesible a los medios.
“Cenó pollo, vestía ropa cómoda”, dijo uno de los integrantes de la tripulación del vuelo que trasladó desde su país al héroe de la selección argentina en el Mundial de 1986.
Maradona llegó poco antes de la salida del sol a la Ciudad de México y volará alrededor del mediodía a Culiacán, en el noroeste del país. Un puñado de camarógrafos que lo esperó y se fue con las manos vacías puso el lado colorido a su llegada con falsas alarmas en tres o cuatro ocasiones en las que a alguno de sus miembros le pareció ver a un señor de baja estatura y pasado de peso.
“Es un tipo simpático, a pesar de la desvelada se mostró contento”, reveló uno de los empleados de tráfico del aeropuerto que tuvo acceso al argentino y salió feliz por haber saludado al mejor jugador del Mundial que México organizó hace 32 años.
Este sábado, Maradona llegará a Culiacán, donde vivirá en una lujosa residencia, para ser presentado a los medios el lunes y preparar su debut el 15 de septiembre cuando su equipo recibirá a los Cafetaleros de Tapachula en la jornada 8 de la Liga de Ascenso. (Con Información de Noticieros Televisa)









