ACNUR llama a México a fortalecer el asilo y dar oportunidades a los refugiados

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México, 29 de septiembre.- Ante el Senado de la República, el alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Barham Salih, llamó a fortalecer los sistemas de asilo y avanzar de la protección humanitaria hacia la integración efectiva de las personas refugiadas, en un contexto mundial en el que más de 117 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares.

Durante una sesión solemne en la Cámara Alta, Salih destacó la experiencia de México en materia de protección e integración y sostuvo que garantizar seguridad debe ser apenas el comienzo de una nueva etapa para quienes han tenido que huir de sus países por conflictos, violencia o persecución.

“El acceso al asilo se está volviendo más difícil en muchas partes del mundo”, advirtió el funcionario, al señalar que los conflictos se multiplican y muchos se prolongan durante años. 

Por ello, consideró necesario renovar los compromisos establecidos hace 75 años con la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951.

De acuerdo con ACNUR, 117.3 millones de personas se habían visto forzadas a huir de sus hogares a mediados de 2025 por persecución, conflicto, violencia, violaciones de derechos humanos u otras crisis. 

Salih señaló que México cuenta con un marco jurídico sólido y que su experiencia demuestra que es posible fortalecer el sistema de asilo sin debilitar la protección internacional ni el Estado de derecho.

Sin embargo, subrayó que el reconocimiento de la condición de refugiado no debe representar el final del proceso. 

“La seguridad es el inicio de un capítulo nuevo”, sostuvo al plantear que las personas protegidas necesitan posibilidades reales para trabajar, estudiar, sostener a sus familias y formar parte de las comunidades que las reciben.

En ese sentido, destacó los resultados de los programas de integración desarrollados en México y puso como ejemplo Aguascalientes, donde conoció a personas refugiadas que han incorporado sus capacidades al mercado laboral. 

ACNUR también ha señalado recientemente que en distintas ciudades mexicanas personas refugiadas trabajan, estudian y desarrollan proyectos productivos después de obtener protección.

El alto comisionado anunció además que ACNUR y el Gobierno de México acordaron avanzar en una estrategia conjunta denominada “México Integra”, que busca desarrollar un ecosistema nacional de integración con participación de instituciones públicas, autoridades locales, organizaciones civiles, universidades, empresas y comunidades.

Salih pidió que esta integración no dependa exclusivamente del esfuerzo de los refugiados o de la buena voluntad de algunos empleadores, sino que se convierta en una política articulada en la que participen distintos sectores.

El llamado adquiere mayor relevancia ante la dimensión global del desplazamiento forzado. En un reciente pronunciamiento, Salih planteó que la comunidad internacional debe pasar de administrar indefinidamente las crisis a generar condiciones para resolverlas y permitir que las personas reconstruyan sus vidas con seguridad y dignidad.

Por su parte, el presidente del Senado, Higinio Martínez, destacó la tradición mexicana de recibir a personas perseguidas y desplazadas por conflictos, y recordó que México ha otorgado refugio a miles de personas provenientes de distintos países y regiones.

Martínez informó que durante 2025 más de 70 mil personas solicitaron asilo en México, mientras que más de mil niñas, niños y adolescentes recibieron apoyo para continuar sus estudios y más de 300 empresas participaron en acciones para emplear a personas refugiadas, según los datos expuestos durante la sesión.

El legislador sostuvo que la protección no puede recaer únicamente en ACNUR, sino que constituye una responsabilidad compartida entre gobiernos, parlamentos, organizaciones sociales, empresas, universidades y las comunidades receptoras.

Ante Salih, el Senado asumió además el compromiso de trabajar en el marco jurídico relacionado con refugiados, protección complementaria y asilo político; acompañar a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y a las instituciones responsables, y mantener la defensa del derecho internacional, la ayuda humanitaria y la paz.

La visita del alto comisionado se produjo en el marco del 75 aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, cuyo principio central establece la protección de quienes no pueden regresar de manera segura a sus lugares de origen.

Para Salih, el reto actual es que esa protección no se convierta en una condición permanente de dependencia. ACNUR busca reducir para 2035 a la mitad el número de refugiados que permanecen durante largos periodos dependiendo de asistencia humanitaria, mediante mayores oportunidades de inclusión, autosuficiencia, integración local, retorno voluntario y otras soluciones duraderas.