México, 13 de enero.- El presidente del PRI, Alejandro Moreno, lanzó una de las acusaciones más severas contra el partido gobernante al afirmar que Morena es un “narcopartido” que llegó al poder mediante “mentiras, dinero sucio y alianzas con el crimen organizado”.
A través de un mensaje público, el dirigente priista aseguró que el proyecto encabezado por Morena se presentó como una transformación del país, pero —dijo— su verdadero objetivo era hacerse del poder para “entregar el país a los cárteles”.
“Lo dijimos desde el primer día. Desde el PRI Nacional lo denunciamos cuando nadie más se atrevía”, sostuvo Moreno, quien afirmó que, como consecuencia de esas denuncias, su partido y sus dirigentes fueron objeto de persecución política y fabricación de delitos, aunque —aseguró— lograron enfrentarlos “con valentía, con fuerza y con la verdad”.
El líder del PRI elevó el tono del señalamiento al involucrar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de quien dijo que exige la captura de presuntos narcopolíticos de Morena por supuestos nexos con el crimen organizado.
“No es una denuncia cualquiera. Es una bomba internacional. ¡Y eso los tiene temblando!”, afirmó, sin citar declaraciones específicas, procesos judiciales o documentos oficiales que respalden dicha exigencia.
Con ello, Moreno colocó el tema de la presunta infiltración del crimen organizado en la política mexicana en un escenario internacional, en un contexto marcado por tensiones bilaterales en materia de seguridad, migración y combate al narcotráfico.
En su mensaje, el dirigente priista contrastó la actuación de su partido con la de Morena, al señalar que mientras el gobierno y su movimiento “pactaban en lo oscuro con el crimen organizado”, el PRI —dijo— “daba la cara por el pueblo de México”.
“Mientras ellos se arrodillaban ante los cárteles, nosotros levantábamos la voz”, expresó, al reiterar que el PRI no se ha callado ni se ha doblado frente al poder.
Moreno concluyó su pronunciamiento asegurando que “el pueblo está despertando” y que a quienes calificó como criminales “les llegó la hora”, llamando a un “rescate de México”.









