México, 13 de octubre.- El presidente del PRI, Alejandro Moreno, acusó a integrantes de Morena de presuntos actos de corrupción y posibles vínculos con el crimen organizado, y sostuvo que las investigaciones sobre estos señalamientos deben llegar hasta sus últimas consecuencias.
Al mismo tiempo, anunció que su partido avanza en la construcción de una coalición opositora para competir contra el oficialismo en los próximos procesos electorales.
En declaraciones a medios de comunicación, el dirigente priista afirmó que existen señalamientos relacionados con el huachicol fiscal, obras del Tren Maya y del Tren Interoceánico, así como permisos otorgados a casinos.
Sin embargo, sus acusaciones no constituyen por sí mismas una resolución judicial sobre la responsabilidad de las personas mencionadas.
Moreno sostuvo que las autoridades deben investigar las presuntas irregularidades y cuestionó que, desde su perspectiva, no haya avances suficientes para esclarecer los casos.
También mencionó a Amílcar Olán y a Andy López Beltrán entre las personas que, afirmó, aparecen señaladas en las denuncias y reportes periodísticos que citó durante la entrevista.
El priista acusó al gobierno federal de proteger a presuntos responsables y contrastó esos señalamientos con los problemas que, dijo, persisten en materia de seguridad y atención sanitaria.
No obstante, no presentó durante la entrevista elementos nuevos que permitieran acreditar las responsabilidades que atribuyó a los personajes mencionados.
En materia de seguridad, Moreno consideró insuficiente centrar la estrategia únicamente en detener a líderes criminales.
Afirmó que se requiere una política integral que involucre al gobierno federal, las administraciones estatales, los municipios y la sociedad civil, además de investigar a los funcionarios que presuntamente protejan a organizaciones delictivas.
El dirigente priista defendió una postura de mano dura contra quienes cometen delitos, incluidos el homicidio, el robo y la extorsión, y señaló que el país necesita infraestructura penitenciaria suficiente.
Sin embargo, insistió en que construir más cárceles no sustituye la necesidad de una estrategia coordinada y de resultados verificables.
El otro eje de sus declaraciones fue la estrategia electoral del PRI. Moreno aseguró que su partido mantiene conversaciones con Acción Nacional y con dirigencias de fuerzas políticas locales para construir una alianza que permita competir en mejores condiciones frente a Morena.
De acuerdo con el dirigente, la oposición considera competitivas alrededor de una docena de entidades y sostiene que puede disputar las 17 gubernaturas en juego, aunque no detalló una lista definitiva de candidaturas ni acuerdos electorales formalizados para todos esos territorios.
Entre las prioridades que planteó está impedir que Morena conserve la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
También llamó al Instituto Nacional Electoral a vigilar el proceso electoral y evitar, según sus acusaciones, intentos de intervención de autoridades estatales en la organización de los comicios.
Moreno aseguró que las divisiones entre Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo pueden abrir oportunidades para la oposición. Como ejemplos, mencionó Zacatecas y la Ciudad de México, donde consideró que una candidatura competitiva, la unidad partidista y el trabajo territorial pueden modificar el panorama electoral.











