Comisiones del Senado aprueban aplazar elección judicial a 2028; oposición acusa “burla” y “fracaso” de la reforma

Screenshot

México, 28 de mayo.- Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera del Senado aprobaron con 21 votos en pro y 9 en contra la iniciativa de reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con la que se propone posponer las elecciones del Poder Judicial hasta el primer domingo de junio de 2028.

La mayoría legislativa respaldó los cambios previamente avalados por la Cámara de Diputados para establecer que la consulta de Revocación de Mandato se lleve a cabo el primer domingo de junio del cuarto año del sexenio, a fin de evitar que coincida con elecciones federales. 

Asimismo, las comisiones dieron su aval para que las y los magistrados en funciones de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) puedan participar en la elección judicial de 2028.

Como parte del dictamen, también se aprobó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se integre por dos secciones, las cuales sólo podrán operar con la aprobación del pleno.

De igual forma, se avaló reducir de nueve a ocho años la duración del encargo de magistrados y jueces que resulten electos en la jornada judicial de junio de 2028, por lo que concluirán sus funciones en 2036.

La oposición criticó la reforma. 

La priista Carolina Viggiano, arremetió contra la reforma judicial, al afirmar que representa “el fracaso absoluto” de un diseño que, dijo, no ha dado resultados y que además concentra el poder en una élite política. 

Durante su intervención, sostuvo que es “una mentira” afirmar que el pueblo elige a los jueces y ministros, pues aseguró que los candidatos fueron definidos previamente por grupos cercanos al oficialismo y que incluso se recurrió a “acordeones” para orientar el voto ciudadano.

“La o el titular debería tener la vergüenza de no mandar a personajes de dudosa calidad o de dudosa experiencia y nosotros podíamos aquí revisar perfectamente bien su currículum, su historial, a la (2:01) luz de todos, en la discusión de todos. Había ese mecanismo. (…)¿Por qué no funciona y no va a funcionar? Porque no partió de un diagnóstico real, porque fue demagogo”, dijo. 

Viggiano acusó que la reforma no combate la infiltración del crimen organizado ni mejora el sistema de justicia, ya que no partió de un diagnóstico real sobre los problemas del Poder Judicial. También criticó el costo estimado de la elección judicial, cercano a 15 mil millones de pesos, en medio de un contexto económico adverso y de incertidumbre jurídica.

La legisladora afirmó que Morena busca apropiarse del Poder Judicial y lamentó que la presidenta Claudia Sheinbaum “perdiera la oportunidad histórica” de impulsar una verdadera transformación en materia de justicia.

Luis Donaldo Colosio Riojas, senador de Movimiento Ciudadano, lanzó una fuerte crítica a la nueva reforma al Poder Judicial al advertir que el Congreso está incurriendo en “improvisación” e “inestabilidad” institucional al modificar nuevamente el modelo judicial a menos de un año de haber aprobado la reforma de 2024.

“Esto ya es improvisación, esto ya es inestabilidad para un poder de la Unión, cuyo único propósito es darle estabilidad a la Unión. La iniciativa no solamente no reconoce errores, nos nombra áreas de oportunidad y el problema  es que a cada solución le corresponde un nuevo problema”, afirmó. 

Durante su intervención en el Senado, el legislador sostuvo que la iniciativa impulsada por la mayoría oficialista no corrige los errores previos, sino que profundiza problemas estructurales y genera nuevos riesgos para la impartición de justicia.

Marko Cortés, senador del PAN, afirmó que esta reforma representa una “burla” a la voluntad popular y profundizan la politización de la justicia en México.

Durante la discusión legislativa, el panista acusó a Morena y sus aliados de mantener una mayoría “artificial, comprada y coaccionada”, obtenida —dijo— mediante presiones, amenazas y acuerdos políticos. 

Señaló que la reforma no corrige los problemas de fondo del Poder Judicial, sino que concentra el control de la Suprema Corte en manos del oficialismo.

“Fíjense nada más la gran burla, quieren aplazar el proceso del 27 al 28 ¿Y dónde está la trampa? En el 27, como es elección intermedia, diputados federales, 17 gobernaturas y muchísimos alcaldes que creen que en el 27 se iba a votar más del 50 por ciento de la gente. Ah, no, mejor la del 28. Y mejor pongámosla, si se puede, en la revocación o ratificación de mandato para así controlar con los acordeones nuevamente a todos los jueces. (…)  ¿De verdad no les da vergüenza?”, declaró. 

Cortés sostuvo que el aplazamiento de la elección judicial de 2027 a 2028 busca aprovechar la eventual consulta de revocación de mandato para movilizar votantes mediante programas sociales y “acordeones”, con el objetivo de controlar nuevamente la designación de jueces y magistrados.

Advirtió que la reforma tampoco garantiza autonomía judicial ni fortalece al Poder Judicial frente al crimen organizado, además de que genera preocupación internacional sobre la independencia de las instituciones mexicanas. 

Por ello, adelantó que el PAN votará en contra de la iniciativa al considerar que “agrava el problema en lugar de resolverlo”.

La vocera de Morena, Julieta Ramírez, lanzó esta advertencia a la oposición: 

“¿Eso es lo que extrañan ustedes? ¿Un poder judicial plenamente cooptado? Pues les tenemos una noticia, el viejo Poder Judicial no va a volver, no va a regresar, o bueno, salvo que ustedes decidan armar un proyecto como siempre de despojo y de saqueo, si deciden socializarlo, reunir una gran mayoría y transformarlo en el Congreso. Pero al paso que van, pues lo dudo mucho”.

El dictamen se turnó a la Mesa Directiva para los efectos legislativos que correspondan.