“Como venga” vs. condiciones indeclinables: el Verde se parte ante la reforma electoral

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México, 24 de febrero.- La reforma electoral que presentará este miércoles la presidenta Claudia Sheinbaum abrió una grieta pública en el bloque oficialista: mientras algunos senadores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) anticiparon su respaldo “como venga”, otros advirtieron que hay temas “indeclinables” para su partido, particularmente en materia de plurinominales, financiamiento y equilibrio frente al INE.

Las declaraciones exhiben dos posturas dentro del Partido Verde: una de acompañamiento sin reservas y otra que condiciona el voto a que no se sacrifiquen espacios de representación ni prerrogativas que, afirman, garantizan la supervivencia y competitividad del partido.

El coordinador del PVEM en el Senado, Manuel Velasco, aseguró que hay un “esfuerzo para generar un acuerdo y poder ir juntos” Morena, Verde y PT en la votación de la reforma.

Reconoció que la presidenta intervino directamente para abrir el diálogo y que eso “cambia las cosas”.

“Sí, claro, por supuesto que nos hemos venido moviendo y hemos hecho propuestas para poder buscar llegar a un acuerdo”, afirmó, al subrayar que la intención de su partido es apoyar la reforma, pero incorporando planteamientos surgidos en las mesas de trabajo.

Entre ellos destacó:
• Que las prerrogativas de los partidos se homologuen tomando como base al que menos recibe —el PT—, lo que, dijo, generaría un ahorro cercano a tres mil millones de pesos.
• Evitar duplicidades entre el INE y los órganos electorales locales.
• Establecer certificación obligatoria para candidaturas sin vínculos con el crimen organizado.
• Sancionar con nulidad del triunfo el rebase de topes de campaña.

Velasco dejó abierta incluso la posibilidad de voto diferenciado si no hay consenso, aunque insistió en que el Verde ha acompañado 38 de 40 iniciativas presidenciales.

En contraste, el senador Alfonso Silva Romo —militante de Morena pero integrante del grupo parlamentario del Verde— aseguró que respaldará la iniciativa en los términos en que sea enviada.

“Así es, así es. ¿Cómo venga? Sin moverle una coma”, respondió, al considerar que más democracia implica que incluso los plurinominales hagan campaña territorial y que es necesario reducir el costo del sistema electoral.

Su postura refuerza la tesis de que dentro del propio PVEM hay legisladores dispuestos a cerrar filas con la presidenta sin condiciones adicionales.

Por su parte, Jorge Carlos Ramírez Marín advirtió que, aunque son aliados permanentes, existen líneas rojas: cualquier cambio que implique retroceso en la representación de minorías, en la independencia del INE o que deje al partido en “indefensión” frente a otras fuerzas.

“El problema que tenemos ahora es real: tenemos un muy buen sistema electoral, pero extraordinariamente caro. Eso debe corregirse, pero de ninguna manera a costa de lo que ya se ha conseguido”, sostuvo.

Su declaración coloca el debate en el terreno de la proporcionalidad y la presencia partidaria en el Congreso, uno de los puntos más sensibles para fuerzas que dependen en mayor medida de la representación proporcional.

Desde Morena, el coordinador Ignacio Mier minimizó las diferencias y habló de “detalles” en revisión.

En tanto, Saúl Monreal llamó a los aliados a mostrar “sensibilidad” para respaldar la reforma constitucional.

Higinio Martínez fue más directo: no se ha agotado la posibilidad de ir juntos, pero si es necesario, buscarán votos incluso en la oposición.

Desde la oposición, el coordinador del PAN, Ricardo Anaya, afirmó que el gobierno no tiene los votos ni dentro de su propia coalición y acusó que el verdadero objetivo es debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE), reduciendo su presupuesto y el número de consejeros.

Propuso como eje central sanciones severas a partidos que reciban dinero del crimen organizado, incluida la pérdida de registro.