Con llamado a la movilización, Sheinbaum convierte aniversario electoral en defensa de la soberanía

México , 31 de mayo.- En un discurso de fuerte contenido político y nacionalista, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México enfrenta una ofensiva mediática impulsada por sectores conservadores nacionales e internacionales, denunció presuntos intentos de injerencia por parte de autoridades estadounidenses y convocó a la movilización territorial para defender la soberanía y la continuidad de la Cuarta Transformación.

“Que se oiga claro, que se oiga fuerte, México no acepta injerencias, somos un país libre, independiente y soberano.

“(…) Ni los corruptos de antes que quieren regresar al poder, ni quienes pretenden utilizar al movimiento de transformación para proteger intereses personales, ni ningún agente extranjero que quiera imponer condiciones a nuestra nación, van a doblegar la dignidad del pueblo de México. 

“Por eso les pregunto, ¿quién decide en México, las agencias extranjeras o el pueblo?, ¿quién decide en México, los grandes intereses económicos o el pueblo?, ¿vamos a defender la soberanía y la independencia de México?, ¿vamos a defender la transformación?”, arengó.

Durante el acto denominado “A dos años del triunfo: honestidad, resultados, amor al pueblo y a la patria”, realizado en el Monumento a la Revolución y transmitido simultáneamente a 31 entidades del país, la mandataria colocó la defensa de la independencia nacional como el principal desafío político de su administración.

Ante integrantes del gabinete legal y ampliado, legisladores, gobernadores, dirigentes de Morena y miles de simpatizantes que corearon en repetidas ocasiones “¡No estás sola!”, Sheinbaum sostuvo que en los últimos meses se ha desplegado una campaña coordinada de desinformación en redes sociales destinada a erosionar el respaldo popular a su gobierno.

La titular del Ejecutivo afirmó que detrás de estas estrategias se encuentran grupos conservadores que nunca aceptaron los cambios políticos impulsados por la llamada Cuarta Transformación. 

Según expuso, las nuevas formas de intervención política operan mediante plataformas digitales, algoritmos, cuentas falsas y robots financiados para alterar la percepción pública.

“Lo que está en disputa no es sólo la política, sino la percepción de la realidad”, advirtió.

La presidenta vinculó el incremento de estas campañas con hechos recientes que han tensado la relación bilateral con Estados Unidos. 

En particular, se refirió al accidente en el que murieron dos agentes estadounidenses que, según dijo, no contaban con acreditación oficial para participar en actividades relacionadas con un operativo en territorio mexicano.

Recordó que la Fiscalía General de la República abrió una investigación para determinar posibles violaciones a la legislación nacional y enfatizó que ningún agente extranjero puede realizar funciones reservadas exclusivamente a las autoridades mexicanas.

“Quien venga a nuestro país debe hacerlo con respeto a nuestra soberanía, acreditándose conforme a la ley y sujeto a nuestras normas”, subrayó.

Sin embargo, el punto más crítico de su intervención fue la referencia a la reciente solicitud de detención con fines de extradición emitida por autoridades estadounidenses contra 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos un gobernador, un alcalde y un senador en funciones.

Sheinbaum cuestionó que dichas acciones se hayan promovido sin presentar públicamente pruebas y planteó que podrían responder a intereses políticos vinculados a procesos electorales en Estados Unidos y México.

“México no es piñata de nadie”, afirmó, al advertir que permitir que instancias extranjeras determinen quién es culpable o inocente representaría una vulneración directa a la soberanía nacional.

La mandataria sostuvo que existe una diferencia fundamental entre cooperación e injerencia y defendió el derecho del Estado mexicano a procesar cualquier caso de corrupción o vínculos con la delincuencia organizada a través de sus propias instituciones.

“Nunca vamos a defender la corrupción ni la colusión con el crimen”, señaló, al tiempo que reivindicó el papel de la Fiscalía General de la República y del Poder Judicial.

En materia de seguridad, Sheinbaum aseguró que durante los primeros 20 meses de su gobierno se logró una reducción de 49 por ciento en los homicidios dolosos y de 20 por ciento en los delitos de alto impacto, resultados que atribuyó a una estrategia basada en la construcción de paz, la atención a las causas y el combate a la impunidad.

Asimismo, reiteró que la responsabilidad de combatir al crimen organizado debe ser compartida por ambos países. 

En ese sentido, insistió en que Estados Unidos debe actuar con mayor contundencia para detener el tráfico ilegal de armas hacia México, combatir el lavado de dinero y enfrentar el consumo de drogas dentro de su propio territorio.

La presidenta también lanzó duras críticas contra la oposición mexicana, a la que acusó de respaldar presiones externas para recuperar los privilegios perdidos tras la llegada de Morena al poder.

Calificó a una parte de la derecha mexicana como “entreguista” y sostuvo que algunos de sus representantes buscan promover la intervención extranjera en asuntos internos del país.

“No nos extraña, esa ha sido siempre, a lo largo de la historia, el papel de los conservadores mexicanos”, expresó.

En la recta final de su discurso, Sheinbaum llamó a militantes y simpatizantes de su movimiento a desplegar una campaña nacional de información mediante asambleas públicas, distribución de volantes y recorridos territoriales para contrarrestar lo que considera una narrativa de desinformación.

“Los convoco a que a partir de la próxima semana vayamos a las plazas públicas, a realizar asambleas informativas e informar al pueblo de que la patria no se vende, la patria se ama y se defiende”, dijo.

La presidenta cerró su mensaje reivindicando los principios de honestidad, amor al pueblo y defensa de la patria como pilares de su administración, y aseguró que continuará utilizando todos los recursos políticos e institucionales a su alcance para preservar la soberanía nacional.

Entre vivas a México y a la Cuarta Transformación, Sheinbaum transformó una conmemoración política en un llamado a cerrar filas frente a lo que considera una nueva etapa de presiones externas e intentos de intervención en la vida pública del país.