Dan marcha atrás al recorte escolar: ciclo 2025-2026 terminará el 15 de julio

México, 11 de mayo.- Los secretarios de Educación de las 31 entidades federativas y de la Ciudad de México acordaron por unanimidad no adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026, como se había planteado el pasado 7 de mayo, cuando se anunció que las clases concluirían el próximo 5 de junio.

Con esta decisión, el calendario escolar se mantendrá sin modificaciones y contemplará 185 días efectivos de clases, además de seis semanas de vacaciones para estudiantes y docentes.

De esta forma, el ciclo escolar concluirá oficialmente el próximo 15 de julio, conforme al calendario originalmente previsto por las autoridades educativas, según informaron diversos secretarios de Educación Pública estatales, que este lunes acudieron a la Primera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria 2026, convocada por Mario Delgado, secretario de Educación Pública (SEP).

Por la mañana, Mario Delgado, abrió la puerta a una posible transformación de fondo del calendario escolar en México al cuestionar el actual modelo de 185 a 200 días efectivos de clases y señalar que responde a una visión “tecnocrática” alineada con estándares de la OCDE más que a las realidades sociales, climáticas y regionales del país.

El funcionario defendió la necesidad de revisar integralmente el sistema escolar y reconoció que la propuesta de modificación al cierre del calendario 2025-2026 y el inicio del ciclo 2026-2027 detonó inconformidades entre padres de familia y sectores educativos.

“México no cabe en un solo calendario”, afirmó Delgado al exponer que existen regiones del país donde las condiciones climáticas extremas vuelven inviable mantener un mismo esquema nacional de clases.

Mencionó casos como Sonora con temperaturas de hasta 45 grados, la Huasteca Potosina con calor y humedad extremos, así como zonas de Oaxaca y Tabasco, donde —dijo— las condiciones sociales y ambientales exigen “miradas distintas”.

El titular de la SEP sostuvo que la discusión fue convocada por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de las reacciones generadas por los ajustes anunciados el pasado 7 de mayo, relacionados con fenómenos climáticos y los problemas de movilidad que implicará el Mundial de Futbol de 2026.

Sin embargo, reconoció que el gobierno federal omitió incorporar suficientemente la voz de madres y padres de familia, así como del magisterio.

“El eco de los días recientes revela que nos faltan voces en esta mesa”, admitió.

En uno de los planteamientos más relevantes de su intervención, Mario Delgado aseguró que el actual calendario escolar responde a una lógica heredada de modelos internacionales que privilegian estadísticas de permanencia antes que el aprendizaje real.

Citó que el artículo 87 de la Ley General de Educación establece entre 185 y 200 días efectivos de clases, pero consideró que ese parámetro está inspirado en estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“Esa cifra responde a una visión alineada con estándares comparados de la OCDE que redujo la educación a una estadística de permanencia y a indicadores homologados”, declaró.

Incluso comparó a México con países europeos como Francia y Bélgica, que —afirmó— tienen sistemas educativos de alto nivel con menos de 170 días de clases.

Delgado también criticó que, después de la entrega de calificaciones en junio, gran parte del sistema educativo entra en una dinámica de “inercia” y actividades administrativas que mantienen abiertas las escuelas sin un propósito pedagógico claro.

“Después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio”, dijo.

Aseguró que en muchos planteles el tiempo restante se convierte en burocracia y simulación educativa, lo que termina afectando tanto a docentes como a estudiantes.

“Se desvirtúa la dignidad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada”, sostuvo.

El posicionamiento del secretario también dejó ver un cambio de enfoque ideológico en la política educativa del nuevo gobierno federal, al insistir en que la llamada Nueva Escuela Mexicana busca formar “seres humanos para la vida plena” y no únicamente cumplir indicadores internacionales.

Delgado colocó además sobre la mesa un tema sensible: la carga de cuidados que recae en las mujeres cuando concluye el ciclo escolar.

Reconoció que miles de familias enfrentan problemas para atender a sus hijos durante vacaciones debido a la falta de flexibilidad laboral en las empresas.

“No es responsabilidad de la escuela resolver la falta de flexibilidad del mercado laboral”, afirmó.

Aunque aceptó que el descanso docente es un derecho laboral y una necesidad pedagógica, también reconoció la deuda institucional con madres cuidadoras y familias trabajadoras.

El ángulo de fondo del debate apunta a la posibilidad de regionalizar el calendario escolar en México, algo que históricamente ha generado resistencias por sus implicaciones administrativas, laborales y presupuestales.

Mario Delgado propuso abrir una discusión “de raíz” sobre el calendario escolar y construir un nuevo modelo que incorpore las distintas realidades territoriales del país.

La propuesta podría significar uno de los cambios más profundos en la organización del sistema educativo nacional en décadas, particularmente si deriva en calendarios diferenciados por región, clima o condiciones sociales.

El secretario llamó finalmente a que las diferencias surgidas en torno al tema se conviertan “en la fuerza de un sistema educativo más humano” y acorde con la diversidad del país.