Tecámac, Méx., 11 de mayo (Agencias).- En medio de acusaciones por desorganización, inseguridad, riñas y presunto derroche de recursos públicos, concluyó la Feria Regional de Tecámac, evento al que la alcaldesa Rosi Wong habría destinado más de 50 millones de pesos para la contratación de artistas, según estimaciones de funcionarios municipales.
Comerciantes, colonos y asistentes señalaron que la edición de este año dejó un saldo marcado por el caos operativo, robo de vehículos, vandalismo, explosiones de tanques de gas, transformadores quemados y asaltos dentro de carpas comerciales, además de múltiples peleas difundidas en redes sociales.
Vendedores denunciaron que la tradicional feria, realizada con motivo de la celebración de la Santa Cruz, terminó convertida en “un negocio para unos cuantos”, debido a la saturación de puestos y al elevado costo de los espacios comerciales, cuyos precios oscilaron entre 5 mil y más de 200 mil pesos.
Las críticas también alcanzaron la cartelera artística. Algunos asistentes cuestionaron la calidad de varios espectáculos musicales, particularmente los de género urbano y reguetón, que no fueron del agrado de sectores de la población.
Apenas en marzo pasado, el gobierno municipal también destinó alrededor de 40 millones de pesos al Festival Atmósfera.
El gasto en entretenimiento contrastó, según vecinos, con las carencias que enfrenta el municipio en materia de servicios públicos, infraestructura y seguridad, problemas que —afirman— han dejado de ser prioridad para la administración local.
Habitantes del centro de Tecámac expresaron además su inconformidad por la venta indiscriminada de alcohol y por el ambiente de inseguridad que prevaleció durante los diez días del evento. Señalaron que algunos conciertos atrajeron a grupos de jóvenes conflictivos, lo que generó temor entre familias y residentes de la zona.
En redes sociales circularon videos de riñas multitudinarias, algunas protagonizadas por mujeres y en las que incluso aparecieron armas blancas.
Colonos acusaron ausencia de elementos de la Guardia Civil municipal en momentos críticos, aunque no se reportaron personas lesionadas de gravedad.
Comerciantes y vecinos lamentaron que la Feria Regional haya perdido su carácter tradicional y familiar, acusando al Ayuntamiento de priorizar la recaudación y los espectáculos masivos sobre la seguridad y la convivencia comunitaria.











