Culiacán, Sinaloa, 26 de agosto.- El senador por Sinaloa, Enrique Inzunza Cázares, anunció su decisión de separarse del grupo parlamentario de Morena en el Senado y ejercer su cargo como legislador independiente, al tiempo que denunció una campaña de “calumnias y diatribas” en su contra, que atribuyó a señalamientos difundidos desde una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
En una carta dirigida al coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier Velazco, fechada este jueves en Culiacán, Inzunza sostuvo que durante los últimos cuatro meses ha sido objeto de acusaciones que, afirmó, no han sido acompañadas por pruebas y que forman parte de un intento para desacreditarlo políticamente.
El legislador colocó así como principal ángulo de su posicionamiento su ruptura con la bancada morenista, decisión que justificó como un acto de congruencia personal y de defensa de su honor, luego de la presión política generada por los señalamientos en su contra.
“Desde hace cuatro meses, se me ha hecho objeto de una feroz campaña de calumnias y diatribas”, afirmó, al señalar que una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos difundió un “instrumento de lawfare” con imputaciones que calificó de “falsas, dolosas y carentes de todo sustento”.
Inzunza vinculó esos señalamientos con el caso de la presunta intervención de agentes de la CIA en Chihuahua y con autoridades de ese estado, particularmente la gobernadora María Eugenia Campos Galván.
Recordó que, desde la tribuna del Senado, él mismo denunció ese episodio y solicitó que se deslindaran responsabilidades entre las personas nacionales y extranjeras que hubieran participado en lo que consideró una vulneración del orden constitucional mexicano.
El senador sostuvo que, pese al tiempo transcurrido desde que comenzaron los señalamientos, hasta ahora no se le ha presentado —según su versión— “una sola prueba” que sustente las acusaciones.
En un mensaje cargado de referencias históricas, Inzunza comparó la situación que enfrenta con las campañas de desprestigio que padeció Benito Juárez durante la intervención francesa.
También citó al jurista José María Iglesias y su máxima de que “sobre la Constitución, nada; sobre la Constitución, nadie”, para argumentar que la política debe someterse al marco constitucional y no al contrario.
El senador afirmó que los principios y deberes derivados de la Constitución son de “irrecusable cumplimiento” y reivindicó su formación jurídica, así como su actuación pública basada, dijo, en la “seriedad, integridad y compromiso indeclinable” con la Constitución y la ley.
Uno de los pasajes más políticos de la carta aparece cuando sostiene que no hace falta “mucha perspicacia” para identificar quién estaría detrás de la campaña en su contra, al afirmar que se trata de alguien que posee “el mayor liderazgo moral y político de la nación”.
Sin mencionar por su nombre a esa persona, Inzunza advirtió que sería una “cobardía y un error” consentir o permitir la embestida.
El legislador también recurrió a una frase atribuida a Ignacio Luis Vallarta y a referencias a los liberales de la Reforma para reivindicar la defensa de la soberanía nacional frente a lo que consideró injerencias externas.
“Soy abogado de mí mismo”, declaró, al señalar que ejercerá su propia defensa con base en su “probidad profesional” y “honestidad personal”.
Añadió que no proporcionará elementos a lo que calificó como “la derecha conservadora” para que se pretenda cuestionar al movimiento de transformación que, según expresó, representa las causas de los sectores más humildes y trabajadores de México.
Finalmente, Inzunza comunicó formalmente su decisión de separarse del grupo parlamentario de Morena para continuar desempeñando su cargo de senador de la República de manera independiente.
“Por estricta convicción personal, he tomado la decisión de separarme del grupo parlamentario de MORENA, para ejercer mi cargo de Senador de la República de manera independiente y conforme a la rectitud de mis deberes”, escribió.











