Suzuka, Japón, 29 de marzo.- En una carrera marcada por la estrategia y los incidentes en el Circuito de Suzuka, el italiano Andrea Kimi Antonelli confirmó su irrupción en la Fórmula Uno al quedarse con el Gran Premio de Japón y colocarse como nuevo líder del campeonato mundial.
Con apenas 19 años, el piloto de Mercedes capitalizó un momento clave tras la salida del coche de seguridad, provocada por el accidente de Oliver Bearman, quien terminó contra las barreras al intentar superar a Franco Colapinto. Ese episodio cambió el rumbo de la competencia y permitió a Antonelli ejecutar una estrategia que resultó determinante.
A partir de entonces, el joven italiano mantuvo el control de la carrera con una conducción sólida, conteniendo los intentos del australiano Oscar Piastri, que finalizó en la segunda posición, mientras que el monegasco Charles Leclerc cerró el podio con Ferrari.
El británico George Russell, que llegó a Japón como líder del campeonato, terminó en cuarto lugar y perdió la cima de la clasificación. Más atrás, Lando Norris y Lewis Hamilton completaron el quinto y sexto puesto, respectivamente.
En la parte media, Pierre Gasly concluyó séptimo, seguido por Max Verstappen, quien no logró figurar en la lucha por los primeros lugares. El top ten lo completaron Liam Lawson y Esteban Ocon.
Para el mexicano Sergio Pérez fue una jornada complicada. Sin ritmo competitivo, el piloto de Cadillac finalizó en la posición 17, lejos de la zona de puntos. En contraste, Franco Colapinto logró ubicarse en el sitio 16, justo por delante del tapatío.
La competencia también registró los abandonos de Lance Stroll y del propio Bearman.
Con este resultado, Antonelli firmó su segunda victoria consecutiva tras su triunfo en China y alcanzó los 72 puntos, suficientes para convertirse en el líder más joven en la historia de la categoría, con ventaja sobre Russell y Leclerc en la clasificación general.











