México, 12 de febrero.- El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, enfrenta un nuevo proceso judicial que complica su salida de prisión en abril próximo, cuando cumpliría su condena de nueve años por los delitos de lavado de dinero y asociación delictuosa.
El juez de control Gustavo Aquiles Villaseñor dictó prisión preventiva justificada en su contra por un caso de presunto peculado, relacionado con el desvío de cinco millones de pesos de un fondo destinado a personas vulnerables en 2012.
Acusaciones de la FGR
Durante una audiencia que se prolongó más de seis horas en el Centro de Justicia Penal Federal, la Fiscalía General de la República (FGR) acusó a Duarte de Ochoa de:
• Mezclar recursos federales y estatales para dispersarlos en cuentas bancarias y dificultar su rastreo.
• Desviar estos fondos mediante un esquema conocido como la “licuadora” para pagar sueldos, pensiones y proveedores.
Tras la presentación de los cargos, la defensa del exmandatario solicitó ampliación del plazo constitucional, por lo que será hasta el próximo miércoles cuando el juez Villaseñor determine si Duarte será vinculado a proceso. De serlo, podría enfrentar una pena de 2 a 14 años de prisión por peculado.
Denuncia de tintes políticos
Duarte de Ochoa acusó que el nuevo proceso en su contra tiene motivaciones políticas para evitar su liberación en abril.
“La instrucción es que Javier Duarte de Ochoa no salga de la cárcel”, aseguró.
El exgobernador denunció que se le están fabricando nuevos cargos para mantenerlo recluido en el Reclusorio Norte, donde está próximo a cumplir nueve años de prisión.
“Quiero seguir creyendo en el Poder Judicial… el hecho de que me quieran imputar un delito por la publicación de un acuerdo en la Gaceta del gobierno de Veracruz es irrisorio”, señaló.











