Labastida, Fernández de Cevallos y Beltrones cuestionan reforma electoral

México, 1 de marzo.- Dos ex candidatos presidenciales, un especialista en materia electoral y un senador de la República, manifestaron su desacuerdo con la reforma electoral que este lunes enviará al Congreso de la Unión la presidenta Claudia Sheinbaum, al advertir que los cambios podrían debilitar la calidad de la democracia mexicana y distorsionar la representación popular.

A través de un posicionamiento público dirigido “a la opinión pública, a los diputados y senadores”, los excandidatos presidenciales Francisco Labastida Ochoa (PRI), Diego Fernández de Cevallos (PAN), Jorge Alcocer, especialista en temas electorales y Manlio Fabio Beltrones, senador, señalaron que México requiere cambios que fortalezcan su sistema democrático, no que lo abaraten o lo distorsionen.

En el documento subrayan que el país necesita una democracia de calidad, con autoridades electorales autónomas e independientes que mantengan altos estándares de transparencia en cada etapa de los procesos comiciales.

En ese sentido, defienden la profesionalización del personal del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs), así como la permanencia del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), al considerar que eliminarlos significaría un retroceso histórico.

Los firmantes también cuestionan la sobrerrepresentación legislativa registrada en 2024.

Señalan que la alianza encabezada por Morena obtuvo el 54 por ciento de los votos, pero alcanzó el 73 por ciento de las curules en la Cámara de Diputados, lo que califican como una distorsión que no debe repetirse.

En materia de representación, proponen eliminar por completo el margen de sobrerrepresentación del 8 por ciento y respetar el tope máximo de 300 diputaciones por partido o coalición.

Asimismo, plantean suprimir los 32 senadores de lista nacional, pero advierten que cualquier ajuste debe evitar una concentración excesiva en el Senado.

En cuanto a la integración de la Senado de la República, proponen un modelo de 96 escaños, electos mediante 32 listas —tres por entidad federativa— bajo un método de asignación de proporcionalidad directa.

El posicionamiento también pide reducir el financiamiento público a los partidos políticos, aunque sin afectar la equidad en la competencia electoral, y garantizar que los programas sociales no sean utilizados con fines partidistas.

Sobre el uso de tiempos oficiales en radio y televisión, consideran que deben mantenerse, pero con modificaciones que privilegien menos spots y más información y debates.

Hicieron un llamado al gobierno federal, a los legisladores y a los partidos políticos a abrir un diálogo amplio que incluya todas las voces antes de modificar las reglas del sistema electoral.

“Es necesario escuchar todas las voces a fin de mejorar la calidad de nuestra democracia”, concluye el pronunciamiento.