Manhattan, 5 de enero.– El presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró este lunes inocente de los cargos de narcoterrorismo que enfrenta en Estados Unidos, durante su primera comparecencia ante un tribunal federal en Manhattan, celebrada dos días después de que fuerzas estadounidenses lo detuvieran en un complejo en Caracas.
Maduro compareció junto a su esposa, la primera dama Cilia Flores, quien también fue acusada en el mismo caso. Ambos se declararon inocentes. A través de un traductor, el mandatario venezolano afirmó que fue “secuestrado” y reiteró que no ha cometido los delitos que se le imputan, de acuerdo con reportes desde la sala del tribunal.
Flores, por su parte, sostuvo ser “completamente inocente”.
Defensa legal y juez del caso
Maduro designó como abogado defensor al litigante Barry J. Pollack, socio del despacho Harris, St. Laurent & Wechsler, conocido por haber participado en el acuerdo que permitió la liberación del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en 2024, según los registros judiciales.
El caso fue asignado al juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, integrante del Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Manhattan, nombrado originalmente durante la administración del expresidente Bill Clinton.
Durante la audiencia, Pollack señaló que la defensa no solicitaría por ahora la liberación bajo fianza, aunque el juez precisó que el equipo legal podrá presentar tal petición en una fecha posterior.
Traslado bajo fuerte seguridad
Previo a la audiencia, Maduro y Flores fueron trasladados desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn bajo un fuerte dispositivo de seguridad. De acuerdo con distintos reportes, el movimiento se realizó primero en helicóptero y posteriormente en un vehículo blindado hasta el tribunal federal en Manhattan, ubicado a poco más de ocho kilómetros.
Próximos pasos del proceso
La audiencia inicial tuvo una duración aproximada de media hora. El juez Hellerstein fijó la próxima comparecencia judicial para el 17 de marzo.
Por ahora, el mandatario venezolano permanecerá bajo custodia federal mientras continúa el proceso en su contra por cargos vinculados con narcoterrorismo. Maduro insiste en que su detención constituye una violación a su inmunidad y soberanía, mientras el tribunal estadounidense sostiene competencia sobre el caso.









