Mercado ilegal de cigarros crece en México; senador Morales pide reforzar combate al contrabando

México, 16 de marzo.- El senador de Morena, Antonino Morales Toledo, advirtió que el aumento del mercado ilegal de cigarros en México obliga a reforzar las acciones contra el contrabando, por lo que presentó un punto de acuerdo para que el Senado exhorte a diversas autoridades a intensificar operativos y controles sanitarios y fiscales en todo el país.

El legislador planteó que la estrategia vinculada al llamado “impuesto saludable” debe complementarse con medidas para frenar la introducción y comercialización de cigarrillos ilícitos, pues su crecimiento representa riesgos para la salud pública y pérdidas millonarias para el erario.

En su propuesta, Morales solicitó que el Senado pida a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios implementar una estrategia nacional para identificar puntos de venta de cigarros ilegales, verificar establecimientos y aplicar sanciones conforme a la normativa vigente.

El exhorto también incluye a las secretarías de Salud, Hacienda y Economía para que, dentro de sus atribuciones, fortalezcan las acciones para prevenir y erradicar el contrabando y el comercio de este tipo de productos.

El senador expuso que, tras la entrada en vigor de la Ley de Ingresos de la Federación y el incremento del llamado impuesto a productos considerados no saludables, se ha registrado un aumento en la venta de cigarros de procedencia ilícita.

De acuerdo con datos citados de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, el impuesto elevó el precio de las cajetillas entre 15 y 20 pesos, por lo que actualmente pueden alcanzar alrededor de 100 pesos.

El dirigente de esa organización, Cuauhtémoc Rivera, señaló que el fenómeno ha alcanzado niveles preocupantes, ya que al menos tres de cada diez cigarros que se venden en México provienen del contrabando.

Según un estudio del Instituto Politécnico Nacional, en el país se venden diariamente más de 40 millones de cigarros pirata, una práctica que alimenta redes de comercio ilegal.

Además, cifras del Servicio de Administración Tributaria estiman que esta actividad genera pérdidas fiscales de hasta 26 mil 700 millones de pesos al año.

Por su parte, un análisis titulado “Cigarros ilegales y crimen organizado”, elaborado por El Colegio de México con base en datos del Instituto Nacional de Salud Pública, indica que la venta ilegal de cigarros en ocho ciudades mexicanas aumentó 240 por ciento en menos de una década, lo que refleja la expansión del mercado fuera de la regulación formal.

Morales subrayó que el problema no solo es económico, sino sanitario. Señaló que la Procuraduría Federal del Consumidor ha documentado que algunos cigarros piratas sustituyen el tabaco por materiales como arcilla, madera o incluso sustancias con plomo, lo que eleva el daño potencial para los consumidores.

El legislador explicó que la legislación mexicana establece que cada cajetilla debe contar con un código de seguridad fiscal único para acreditar el pago del impuesto correspondiente; de no tenerlo, el producto se considera de contrabando y quienes lo comercializan pueden incurrir en ese delito.

El senador también reconoció acciones recientes de las autoridades para combatir este ilícito. Destacó que la Secretaría de Marina, en coordinación con la Aduana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, aseguró entre el 19 de septiembre y el 28 de enero 37 embarques de cigarros pirata.

El decomiso incluyó 88.78 toneladas y más de 55 millones de piezas, con un valor estimado superior a 400 millones de pesos en el mercado negro.

No obstante, Morales insistió en que es necesario reforzar las acciones institucionales para frenar el crecimiento del mercado ilegal, mediante operativos, verificación de puntos de venta y sanciones a quienes comercialicen estos productos.