México, 24 de agosto.- Morena y el PRI protagonizaron un nuevo enfrentamiento político en la Comisión Permanente, luego de que el coordinador de los diputados priistas, Rubén Moreira Valdés, lanzara una serie de acusaciones contra legisladores de la Cuarta Transformación, a quienes calificó de “drogadictos”, “marihuanos” y parte de un “narcopartido”.
El intercambio escaló cuando Moreira vinculó sus señalamientos con la situación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien recientemente regresó al cargo después de más de tres meses de licencia, así como con otros gobiernos emanados de Morena.
Durante su intervención, el coordinador priista cuestionó además la actuación de la presidenta de la Comisión Permanente, a quien reprochó no haber publicado la declaratoria de constitucionalidad de una reforma.
Afirmó que esa decisión habría afectado a mujeres, policías, médicos y enfermeras, y sostuvo que el gobierno federal enfrenta problemas financieros.
Sin embargo, el tono de su intervención se elevó cuando dirigió sus acusaciones contra los legisladores de Morena.
“Son una punta de drogadictos, una punta de marihuanos, una punta de narcotraficantes”, afirmó Moreira desde la tribuna, para posteriormente acusar al partido oficialista de ser un “narcopartido” y al gobierno de la Cuarta Transformación de constituir un “narcogobierno”.
El priista también cuestionó la decisión de Rocha Moya de regresar a la gubernatura de Sinaloa y sostuvo que el hecho de que el mandatario haya retomado sus funciones sin informar previamente a la presidenta Claudia Sheinbaum evidenciaría una falta de coordinación política.
Moreira afirmó que Morena había respaldado políticamente al gobernador sinaloense y responsabilizó a sus legisladores y gobernadores de ser “cómplices” de la situación que enfrenta Rocha Moya.
En respuesta, la diputada de Morena Andrea Navarro centró su intervención en el uso de términos como “drogadicto” y “drogadicción”, al considerar que convertir el consumo de sustancias psicoactivas en un insulto representa una forma de estigmatización.
La legisladora sostuvo que el consumo de sustancias psicoactivas debe abordarse como un problema de salud pública y pidió a los integrantes de la Comisión Permanente mantener respeto hacia las personas que enfrentan una condición relacionada con las adicciones.
“Es un tema de salud pública”, señaló Navarro, quien exigió que las expresiones utilizadas en tribuna no conviertan a las personas con problemas de consumo de sustancias en objeto de descalificaciones políticas.
La morenista también respondió al tono utilizado por Moreira y acusó a sus adversarios de recurrir a expresiones grandilocuentes y descalificaciones sin sustento, al tiempo que reclamó respeto hacia el pueblo de México.
Navarro sostuvo que quienes enfrentan problemas de consumo de sustancias no deben ser reducidos a etiquetas como “drogadictos” y cuestionó que este tipo de términos sean utilizados como insultos en un debate legislativo.











