“Ni un paso atrás en la democracia”: Laura Itzel Castillo defiende autonomía del INE

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México, 15 de enero.- La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, aseguró que la eventual reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum no vulnerará la autonomía ni la independencia del INE, y rechazó categóricamente que el proyecto pueda calificarse como una “Ley Maduro”, como han señalado sectores de la oposición.

En conferencia con medios, la legisladora subrayó que el proceso se encuentra todavía en una fase de debate y construcción de consensos, por lo que no existe aún una propuesta definitiva ni está definido si la cámara de origen será San Lázaro o el Senado.

“Lo que sí les quiero decir es garantizar la independencia, la autonomía del órgano electoral, la representación de todas las minorías y mayorías, la proporcionalidad. Venimos de la lucha por la democracia y en ese sentido no hay ni un paso atrás”, afirmó.

Castillo destacó que tanto ella como la presidenta Sheinbaum han reiterado que la reforma tendrá como eje central preservar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE), al tiempo que se fortalece la democracia y la justicia electoral.

La senadora pidió evitar especulaciones sobre el contenido de la reforma, al recordar que aún no existe un documento final que pueda ser discutido o modificado.

“Todavía no está la liebre, no la han cazado, para que ya estemos hablando del asado. Una vez que esté el documento se abrirá el proceso de discusión, siempre escuchando la opinión del pueblo”, expresó.

En ese contexto, rechazó los calificativos que equiparan la reforma con modelos autoritarios y sostuvo que el único “calificativo válido” es el de democracia y justicia.

Al ser cuestionada sobre las declaraciones del titular de la Comisión Presidencial de la Reforma Electoral, Pablo Gómez, respecto a la diferencia entre autonomía e independencia, Laura Itzel Castillo negó que exista una contradicción con la postura de la presidenta.

Explicó que se trata de una discusión conceptual, pero que el fondo es claro: el órgano electoral no debe depender del gobierno.

“Debe ser un órgano independiente, llámese autónomo, pero no puede ser el gobierno quien organice las elecciones”, sostuvo, al recordar las luchas históricas de la izquierda desde la reforma electoral de 1977, cuando la Secretaría de Gobernación aún controlaba los procesos electorales.

Aunque reconoció que aún no hay consensos cerrados, la senadora evitó confrontar directamente las advertencias del Partido del Trabajo (PT), que ha señalado que sin su respaldo no podría aprobarse la reforma constitucional y que ha cuestionado si es el momento adecuado para impulsarla.

Castillo insistió en que el proceso legislativo estará marcado por el diálogo y la construcción de acuerdos entre las fuerzas políticas.