México, 17 de febrero.- A una semana de que la presidenta Claudia Sheinbaum presente formalmente su iniciativa de reforma electoral, los partidos aliados de Morena reconocen que las negociaciones continúan abiertas y que aún no existe un documento definitivo que garantice un acuerdo pleno.
El coordinador del Partido Verde en el Senado, Manuel Velasco, afirmó que su bancada ha mantenido un “diálogo respetuoso y fluido” con la Secretaría de Gobernación, pero dejó claro que el respaldo del Verde a la reforma no está asegurado si sus propuestas no son incorporadas.
Velasco subrayó que el Partido Verde ha sido uno de los aliados más constantes del Ejecutivo, al votar a favor de 38 de 40 iniciativas enviadas por la presidenta, incluso —dijo— con mayor disciplina que algunos legisladores de Morena.
Sin embargo, reconoció que la reforma electoral es un tema “delicado” y que aún existen puntos de divergencia.
Entre las principales propuestas del Verde destaca una reducción uniforme del financiamiento público a partidos, de modo que todas las fuerzas reciban el mismo monto que actualmente percibe el partido con menos recursos, el Partido del Trabajo.
Según Velasco, esta medida busca mayor equidad y disminuir los costos del sistema electoral.
Además, el PVEM plantea la implementación del voto electrónico, la posibilidad de que jóvenes de 16 años puedan votar, y el establecimiento de mecanismos más estrictos para impedir la infiltración del crimen organizado en las candidaturas.
El punto más complejo de la negociación sigue siendo el futuro de los legisladores de representación proporcional.
Velasco explicó que se analizan cuatro posibles esquemas, entre ellos elecciones por estados, por circunscripciones, a nivel nacional o un modelo basado en los mejores segundos lugares, similar al principio de primera minoría.
Sobre este tema, admitió que aún no se ha logrado consenso.
Las conversaciones son encabezadas por el presidente de la comisión correspondiente, Pablo Gómez, con reuniones prácticamente diarias.
“Estamos en las últimas horas de hacer un esfuerzo para construir un consenso natural”, afirmó el senador, quien aclaró que su bancada fijará postura hasta conocer el texto final.
En paralelo, la vicecoordinadora del PT en el Senado, Geovanna Bañuelos, confirmó que las mesas técnicas trabajan de manera ininterrumpida desde hace semanas, coordinadas por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, pero coincidió en que no existe todavía una versión definitiva de la reforma.
Bañuelos rechazó que la discusión se concentre únicamente en los plurinominales y señaló que la iniciativa es integral, al incluir temas como el voto de mexicanos en el extranjero, mayor transparencia en el financiamiento, acotamiento de funciones del Instituto y el Tribunal Electoral, así como el fortalecimiento de la participación ciudadana.
Respecto a las versiones que apuntan a una supuesta prisa del oficialismo por temor a perder posiciones en 2027, la legisladora del PT negó esa lectura y aseguró que el movimiento mantiene altos niveles de respaldo electoral y que la reforma responde a una agenda legislativa de largo aliento.
Mientras tanto, la expectativa se centra en si la iniciativa que presentará la presidenta la próxima semana logrará traducir las negociaciones en una reforma de consenso, o si evidenciará fisuras dentro de la alianza que sostiene la mayoría legislativa.
Marko Cortés, senador del PAN, presentó una propuesta de reforma electoral para impedir la sobrerrepresentación legislativa y que pierda su registro aquel partido que financie sus campaña con dinero del crimen organizado.









