México, 3 de septiembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no ha preparado un “testamento político” y sostuvo que el verdadero legado de un gobernante no se encuentra en bienes materiales ni en homenajes, sino en la reputación que deja entre sus familiares y, sobre todo, ante el pueblo de México.
Durante su conferencia, en el marco del llamado mes del testamento, Sheinbaum fue cuestionada sobre si ya cuenta con un testamento político y si considera que el mejor homenaje para un líder social consiste en dar continuidad a sus ideales y mantener una vocación de servicio.
La mandataria respondió que tampoco tiene listo su testamento personal, aunque explicó que prácticamente ha comenzado a distribuir en vida parte de sus bienes entre sus hijos.
“Estoy heredando en vida a mis hijos”, señaló al explicar que actualmente su principal propiedad es un departamento de interés social ubicado en Santa Úrsula Coapa, cerca del antiguo Estadio Azteca.
Sheinbaum agregó que incluso las regalías obtenidas por la publicación de uno de sus libros fueron entregadas a sus hijos, como parte de esa decisión personal de distribuir sus bienes mientras está viva.
Sin embargo, aclaró que no cuenta con un documento que establezca un eventual “testamento político”.
“No tengo testamento político preparado”, afirmó.
La presidenta aprovechó la pregunta para plantear su visión sobre la trascendencia de quienes ocupan cargos públicos.
A su juicio, al final de la vida lo que permanece no son las propiedades ni los reconocimientos oficiales, sino la percepción que las personas construyen sobre quien ejerció una responsabilidad pública.
“¿Qué se lleva uno al final?”, planteó. Y respondió que lo que permanece es lo que piensa la gente, la reputación y la opinión que tengan los hijos, los nietos y el pueblo de México.
“Ese es el mejor legado que se pueda dejar”, sostuvo.
En ese contexto, Sheinbaum volvió a referirse al expresidente Andrés Manuel López Obrador, de quien afirmó que permanece en el “corazón del pueblo de México”, pese a las críticas que ha recibido durante y después de su administración.
“En el caso del presidente López Obrador, pues él, como lo he dicho, está en el corazón del pueblo de México”, declaró.
La mandataria sostuvo que, independientemente de las críticas que se hagan al exmandatario, su percepción es que López Obrador dejó una huella entre amplios sectores de la población que, dijo, no se modificará.
“Por más que digan lo que digan, que sigan hablando de él, por más que no le guste a algunos, él se quedó en el corazón del pueblo y eso no va a cambiar”, afirmó.
En contraste, Sheinbaum señaló que otros gobernantes han quedado registrados en la historia por una reputación negativa, asociada —según sus palabras— con corrupción, robo y violencia.
“Hay otros que se quedaron con otra reputación, de ladrones, de corruptos, de entreguistas, de haber dejado una estela de muertes”, expresó.











