México, 4 de febrero.- Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció que en 2026 destinará 427 mil millones de pesos a inversión productiva, un incremento de 34 por ciento respecto a 2025, con el objetivo de asegurar la producción de hidrocarburos, fortalecer la refinación, recuperar la petroquímica y sentar las bases del Pemex del futuro, enfocado en energías alternativas.
Al presentar los resultados de 2025 y los proyectos estratégicos rumbo a 2035, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez, sostuvo que este aumento en la inversión refleja una estrategia deliberada del Estado mexicano para consolidar la soberanía energética y garantizar la sostenibilidad de la empresa en el mediano y largo plazo.
“Esta inversión está orientada a puntos estratégicos que aseguran la producción, mayor eficiencia y sostenibilidad”, afirmó.
Del total de recursos programados para 2026, Pemex priorizará los proyectos de exploración y producción, particularmente los campos Trión, Sama e Imalop, con los que la empresa busca cumplir la meta de 1.8 millones de barriles diarios de petróleo.
En materia de gas natural, considerado por Pemex como el combustible clave de la transición energética, la inversión se enfocará en proyectos estratégicos en Ixachi, Bacta y Burgos, con el objetivo de alcanzar una producción de 4 mil 500 millones de pies cúbicos diarios, con una meta superior a 5 mil millones de pies cúbicos en el corto plazo.
Rodríguez subrayó que el fortalecimiento de la producción de gas es fundamental para la generación eléctrica, la industria y la petroquímica, además de permitir un sistema energético con menor huella de carbono.
Otra parte central de la inversión se destinará a la modernización y mantenimiento de las refinerías.
En 2026 se concluirá la modernización de la refinería de Tula y se avanzará en Salina Cruz, con miras a concluir los trabajos en 2027, lo que permitirá alcanzar un procesamiento de 1 millón 560 mil barriles diarios de crudo.
En paralelo, Pemex continuará fortaleciendo la petroquímica, con proyectos en la cadena etano–etileno y aromáticos, que permitirán alcanzar una producción cercana a 400 mil toneladas anuales de derivados de etileno y 300 mil toneladas de aromáticos.
En fertilizantes, la inversión permitirá llegar en 2026 a una producción de 560 mil toneladas anuales de amoníaco, con lo que Pemex busca acercarse a la autosuficiencia y reducir la dependencia de importaciones, en apoyo al sector agrícola.
Como parte del nuevo eje estratégico, Pemex destinará recursos a proyectos de energías alternativas y transición energética, entre ellos el desarrollo de litio en salmueras petroleras, con más de dos millones de toneladas de recursos identificados, y el inicio de una planta demostrativa en 2026.
También avanzará en proyectos de eólica marina en plataformas del Golfo de México, geotermia petrolera, hidrógeno verde, biocombustibles, así como en captura y secuestro de carbono, economía circular y eficiencia energética.
El aumento en la inversión se da en un contexto de saneamiento financiero, reducción de deuda por 20 mil millones de dólares, mejora en la calificación crediticia y un margen positivo de refinación de 12 dólares por barril, lo que, según Pemex, respalda la viabilidad de esta estrategia.
Con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, Víctor Rodríguez afirmó que Pemex se consolida como una empresa pública fuerte, con capacidad de inversión y con un papel central en el desarrollo energético del país.











