México, 23 de abril.- La presidenta Claudia Sheinbaum, afirmó que la presunta presencia de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en operativos realizados en el estado de Chihuahua no responde a acciones clandestinas del gobierno estadounidense, sino a una solicitud de colaboración hecha directamente por autoridades estatales, lo que —dijo— constituye una violación a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional.
Durante su conferencia, la mandataria sostuvo que el problema no radica en una operación encubierta del gobierno de Estados Unidos, sino en que autoridades de Chihuahua habrían gestionado cooperación con agencias extranjeras sin pasar por los canales federales obligatorios.
“Lo que hubo fue una falta de autoridad estatal”, señaló Sheinbaum, al explicar que el gobierno o la fiscalía estatal solicitaron apoyo a instancias estadounidenses para actividades de seguridad.
De acuerdo con la presidenta, el propio secretario de Seguridad estatal y el fiscal de Chihuahua han reconocido públicamente este esquema de colaboración, lo que —insistió— confirma que la gestión no siguió el procedimiento institucional previsto.
Sheinbaum fue enfática al señalar que cualquier cooperación con agencias extranjeras en materia de seguridad debe ser autorizada y canalizada por el gobierno federal, particularmente a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y el Gabinete de Seguridad.
En ese sentido, apuntó que el procedimiento seguido en Chihuahua estaría fuera del marco legal vigente, lo que representa una falta a la Ley de Seguridad Nacional.
“Para nosotros la soberanía es inviolable”, subrayó.
La presidenta informó que solicitó al Consejo de Seguridad Nacional emitir un comunicado dirigido a las 32 entidades federativas para recordar los límites legales de la cooperación internacional en materia de seguridad.
Asimismo, indicó que la SRE ya mantiene comunicación con el embajador de Estados Unidos para aclarar bajo qué condiciones se habría dado la participación de agentes estadounidenses en territorio mexicano.
En respuesta a versiones que sugerían conocimiento previo de la Secretaría de la Defensa Nacional sobre la presencia de personal extranjero, Sheinbaum lo negó de manera categórica.
Explicó que la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional en los operativos mencionados se limitó a su colaboración habitual con autoridades estatales, pero sin conocimiento de la presencia de ciudadanos estadounidenses en las acciones o capacitaciones.
Cuestionada sobre si el caso podría derivar en la destitución del fiscal estatal, la presidenta evitó anticipar sanciones y señaló que será la propia gobernadora de Chihuahua, el Senado y las instancias correspondientes quienes deberán determinar responsabilidades.
No obstante, insistió en que las autoridades estatales deben rendir cuentas y explicar con claridad bajo qué condiciones se permitió dicha colaboración.
Pese a la controversia, Sheinbaum descartó que el caso deteriore la relación bilateral con Estados Unidos, al señalar que la cooperación en materia de seguridad continúa de manera positiva.
Sin embargo, advirtió que cualquier entendimiento debe respetar estrictamente los canales institucionales establecidos por México.
“Si estamos trabajando bien, entonces debe cumplirse el marco acordado”, afirmó.











