México, 3 de febrero.- Aunque el gobierno federal ha insistido en que existe un acuerdo con sus aliados para impulsar la reforma electoral que será enviada al Congreso en febrero, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) dejó claro que no comparte varios de los planteamientos centrales, particularmente el cambio en el método para elegir a los legisladores de representación proporcional, al advertir que podría generar sobrerrepresentación y romper los equilibrios democráticos.
El coordinador del PVEM en el Senado, Manuel Velasco, subrayó que, si bien su partido mantiene un diálogo abierto con el gobierno federal, no existe una reforma electoral definida ni un aval automático por parte del Verde.
“Lo hemos declarado con claridad: estamos abiertos al diálogo y al análisis de una reforma que sea en beneficio de los mexicanos y de la democracia, pero en muchos puntos no coincidimos”, afirmó el legislador.
Velasco detalló que el PVEM ha sostenido reuniones tanto con la secretaria de Gobernación como con el presidente de la Comisión de Reforma Electoral, Pablo Gómez, con quien sostuvo un encuentro de casi cuatro horas junto con la dirigente nacional del partido, Karen Castrejón, y el senador Carlos Puente.
“En ese diálogo hicimos muchas observaciones. Hay temas que se plantearon en los que no coincidimos, por eso seguimos en un proceso de diálogo y no de negociación”, puntualizó.
Plurinominales, el principal punto de fricción
Uno de los ejes más sensibles de la reforma es la propuesta de modificar la forma en que se eligen los legisladores plurinominales, una idea impulsada desde Morena y respaldada por sectores del PAN y Movimiento Ciudadano, bajo el argumento de evitar que las dirigencias partidistas se asignen posiciones de manera discrecional.
Sin embargo, Manuel Velasco advirtió que un replanteamiento sin cuidado técnico podría romper la cláusula de sobrerrepresentación que actualmente limita el número de escaños y curules que puede acumular un partido.
“Nosotros también estamos abiertos a discutir un replanteamiento, pero hay que cuidarlo. Si no se hace con cuidado, se puede romper la cláusula de sobrerrepresentación. Ese es un tema que le importa a todos los mexicanos, no a un partido en particular”, sostuvo.
El senador explicó que, bajo algunos esquemas propuestos, podría darse el caso de que en una entidad los candidatos más votados accedan automáticamente a las curules y escaños plurinominales, lo que, al combinarse con los resultados de mayoría relativa, alteraría los equilibrios del Congreso.
“Se deben cuidar los equilibrios. No estamos cerrados a discutir, pero sí queremos una reforma de avanzada que no genere distorsiones en la representación”, enfatizó.
Autonomía partidista y participación ciudadana
Velasco también se refirió al argumento del gobierno federal de que el cambio en los plurinominales busca impedir que los dirigentes de los partidos se “autoelijan” en las listas.
Aunque reconoció que una mayor participación ciudadana es deseable, advirtió que también debe respetarse la soberanía de los partidos para organizarse internamente, por lo que insistió en que el debate debe darse sin posiciones de “todo o nada”.
“No nos cerramos a nada, pero queremos que todas las voces sean escuchadas y que el resultado sea una reforma que fortalezca la democracia, no que la debilite”, señaló.
Morena defiende el cambio: “No debe haber cargos gratis”
En contraste, el senador de Morena Saúl Monreal defendió que el cambio al método de elección de los plurinominales sí debe formar parte de la iniciativa presidencial, al considerar que el esquema actual permite el acceso a cargos sin respaldo directo del electorado.
“El argumento de la oposición es la sobrerrepresentación; el nuestro es que no debe haber senadores o diputados gratis. Se le deben al pueblo, no a los partidos”, afirmó.
Monreal sostuvo que muchos legisladores plurinominales llegan por cercanía con las dirigencias y no por trabajo territorial, por lo que consideró que deben “ganarse” los espacios con votos.
Reconoció que la figura de los plurinominales surgió en un contexto histórico distinto, particularmente tras la reforma política de 1977, pero aseguró que la realidad actual del país exige un nuevo rediseño del sistema electoral.
Reforma aún en construcción
Pese a las diferencias, Manuel Velasco reiteró que el PVEM continuará en las mesas de diálogo y esperará a conocer el contenido final de la iniciativa que la presidenta Claudia Sheinbaum prevé enviar al Congreso en febrero.
“Cuando llegue la reforma la analizaremos. Hoy no se puede estar a favor o en contra de algo que aún no existe”, concluyó.











