Monterey, 29 marzo de 2019 (Notimex).- Tras dos días de intranquilidad en el Penal del Topo Chico por la reubicación de 256 reos hacia el Cefereso 18 de Ramos Arizpe, Coahuila, la calma retornó al reclusorio ubicado al noroeste de la capital regiomontana.
A diferencia del fuerte dispositivo de seguridad dispuesto el pasado martes y miércoles por parte de policías federales estatales y militares, aunado a la presencia de familiares de reclusos que se congregaron en el sitio para estar al pendiente de la situación, este día, la zona luce desierta, con sólo algunas personas en el lugar.
Apenas la víspera, se permitió el ingreso de familiares de reos al Centro Preventivo y de Reinserción Social Topo Chico, tras las demandas de estos con bloqueos en las calles aledañas el reclusorio, para que constataran el estado de salud de sus allegados presos.
Tras esta medida, durante este día, sólo un pequeño grupo de personas se aprecia en el acceso sur del reclusorio para informarse sobre cuándo se reanudarán las visitas de manera normal.
En la puerta de ingreso del reclusorio, personal penitenciario responde inquietudes de las mujeres, que en su mayoría son las que acuden a visitar a sus familiares.
De acuerdo a la disposición de las autoridades del Penal del Topo Chico, la próxima visita familiar se realizará durante los días sábado y domingo de 9:00 a las 14:00 horas.











