México, 14 de enero.- Ante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) prevista para mediados de este año, el senador canadiense Michael MacDonald, copresidente del Grupo Interparlamentario Canadá-Estados Unidos (CEUS) del Parlamento de Canadá, llamó a los tres países a actuar con “cabeza fría”, apegarse a los hechos y evitar decisiones emocionales o políticas que puedan debilitar la integración económica de América del Norte.
Durante su participación en una reunión de trabajo con las comisiones de Relaciones Exteriores y de Seguimiento a la Implementación y Revisión del T-MEC del Senado de la República, el legislador sostuvo que, en un entorno global cada vez más volátil, la estabilidad regional depende de decisiones racionales, visión de largo plazo y coordinación entre socios, más allá de coyunturas electorales o cambios de gobierno.
“Los gobiernos van y vienen, los primeros ministros van y vienen, los presidentes van y vienen, pero México, Estados Unidos y Canadá no nos vamos a ir a ninguna parte. Aquí estamos para quedarnos”, afirmó.
MacDonald subrayó que la economía actual es profundamente distinta a la de hace 30 años, cuando entró en vigor el TLCAN, por lo que insistió en que las emociones, las personalidades y los impulsos políticos no deben guiar las decisiones comerciales.
“Cuando la gente tiene un punto de vista a corto plazo, empiezan a meterse las emociones. Las decisiones importantes se tienen que tomar de una manera racional, no emocional”, advirtió.
En ese sentido, consideró que la próxima revisión del T-MEC debe asumirse como una oportunidad para fortalecer el acuerdo, no como un espacio de confrontación.
“Cuando una puerta se cierra, otra se abre. Ese debería ser nuestro enfoque: cabezas frías y decisiones de negocios inteligentes que den buenos resultados”, puntualizó.
Bajo este enfoque de racionalidad, el senador canadiense expuso el desbalance en los flujos de inversión bilateral, al señalar que mientras Canadá ha invertido más de 46 mil millones de dólares en México, la inversión mexicana en Canadá se mantiene por debajo de los 2 mil millones de dólares.
Desde una óptica pragmática, destacó que la depreciación del dólar canadiense frente al peso mexicano —29 por ciento desde 2019— abre un entorno favorable para que empresarios mexicanos inviertan en Canadá.
“Eso debería significar oportunidades reales para las inversiones mexicanas. Es un tema financiero, no ideológico”, señaló.
MacDonald recordó que México y Canadá comparten al mismo vecino: Estados Unidos, que concentra cerca del 25 por ciento del PIB mundial y una proporción aún mayor del consumo global, lo que obliga a actuar con coordinación estratégica.
“Si coordinamos correctamente nuestros esfuerzos, ambos países podemos beneficiarnos. Pero eso requiere cabeza fría y apego a los hechos”, indicó.
En este contexto, llamó a que la comunidad empresarial de los tres países se involucre activamente para asesorar a los gobiernos y preservar la integridad de las cadenas de suministro, pieza clave de la competitividad regional.
Sobre el tema de las visas, reconoció que ha sido un punto de tensión, aunque confió en que puede resolverse de manera inteligente y racional, sin escalar conflictos.
Finalmente, reiteró que la revisión del T-MEC en 2026 debe conducirse con serenidad, perspectiva de largo plazo y responsabilidad económica.
“Tenemos que fortalecer el T-MEC, no debilitarlo. Para eso estamos aquí: para tener conversaciones racionales sobre los intereses de nuestras economías”, concluyó.











